jueves, agosto 25, 2005

Colombia: entre la producción y el consumo de droga

El consumo de drogas en Colombia viene en aumento. Con esta frase comienza un breve informe de la Presidencia de la República sobre el consumo de sustancias psicoactivas en el país.
El informe señala que “mientras en 1996 el 0,9% de la población entre 10 y 24 años había consumido cocaína alguna vez en la vida, en 1999 esta proporción ascendió a 3,5%, y para 2001 llegó al 4,5%. El consumo de marihuana presenta un comportamiento similar: para 1996 un 5,4% de los colombianos en dicho rango de edad había probado esta droga al menos una vez en su vida, y para 1999 lo había hecho el 9,2%, cifra que permaneció constante hasta 2001.”
Otro informe realizado por Escuela saludable indica que “el consumo de sustancias psicoactivas se ha generalizado y se inicia cada vez a más temprana edad, entre los 12 a 15 años (15.2%) y las mayores frecuencias se encuentran en los estratos más altos.
Ya en detalle, la marihuana es la droga que presenta mayor crecimiento de consumo en Colombia: La edad de inicio del consumo ha descendido en 1995 del grupo 16 a 19 años al grupo de 11 a 13 años.
Así mismo, una investigación de la universidad de Antioquia , informa que el incremento en el consumo de esta droga ocupa el primer lugar entre los indicadores del uso de sustancias ilegales. De cada 1.000 colombianos, ocho la consumen diariamente.
En este mismo sentido, un informe publicado en el periódico de la universidad Nacional asegura que “la marihuana es la sustancia ilegal de mayor consumo seguida de los derivados de la coca (bazuco, pasta y sales de cocaína). Estos datos coinciden con la tendencia del consumo mundial dado por la ONU”.
Así mismo, esta afirmación es respaldada por la universidad de la Sabana :“ de 47 naciones tomadas como muestra, Colombia ocupa el puesto 23 en consumo de marihuana”.
Son realmente escasos los informes estadísticos sobre el consumo de droga en Colombia. El más completo que se encuentra en Internet es un estudio de la Dirección Nacional de Estupefacientes realizado en 1996. El estudio indica que “el consumo de alguna droga ilegal en Colombia en cualquier momento de la vida de una persona, fue de 6.5%, es decir, casi un millón 700 mil colombianos. En cuanto a las características de los consumidores, el crecimiento es cuatro veces mayor en hombres que en mujeres y la proporción del consumo se incrementa a medida que avanza el nivel de instrucción”. Adicionalmente el estudio precisa que “si aumenta el nivel de urbanización aumenta el número de consumidores; los lugares que más consumen son Bogotá y Antioquia, evidenciando que el consumo aumentó en las personas desempleadas y ligeramente en los estudiantes”.
De igual forma, el estudio de la DNP confirma que “la marihuana ha sido y sigue siendo la droga ilegal más utilizada: El 5.4% de la población la ha consumido al menos una vez en la vida, mientras que los consumidores de cocaína y bazuco en la población total se estima que son el 1.6% y 1.5% respectivamente.
Finalmente, “las cifras de consumo de droga en el mundo son alarmantes. La ONU reveló que “más de 200 millones de personas consumen algún tipo de droga, lo que equivale al 5% de la población mundial. La mayoría de los consumidores se encuentran en Norteamérica y Europa, aunque aumenta el número de usuarios en los países asiáticos y de América Latina por donde pasa la droga o se produce”.

miércoles, agosto 24, 2005

Cruce de correspondencia

En días pasados le envié un correo electrónico al ex comisionado de paz José Noé Ríos, con ocasión de un artículo que escribió en El Espectador. Transcribo textualmente los documentos:
Señor José Noé Ríos:
Leí atentamente su columna y gran parte del primer cuadernillo de El Espectador con enorme desconsuelo. En el caso particular de su columna, es evidente su preocupación por los secuestrados que tienen influencia en los medios de comunicación, es decir, aquellos que tienen apellidos rimbombantes o capacidad para ejercer presión, como las familias de los diputados del Valle de Cauca. Pero ni usted, ni NINGUNO de los columnistas hablan una sola palabra sobre TODOS los secuestrados del país: según el último informe de la Contraloría, en Colombia hay más de 5 mil secuestrados que son olvidados por los medios de comunicación nacionales. ¿Es que en Colombia solo importan 63 secuestrados de más de 5 mil?
De otro lado, llama la atención que sean estos 63 secuestrados por las Farc los que permiten la presión para una negociación entre los terroristas y el gobierno, pues justamente fueron secuestrados con ese fin: la presión y el chantaje y usted, entre otros, abre los espacios para que se presione y chantajee al Estado con solo 63 nacionales que padecen esa terrible situación.
Además, es preocupante su visión del tema, cuando afirma que “pretender que los parientes se conviertan en un grupo de presión, aliado del gobierno, es inapropiado y deja un amargo sabor político”. Lo que nunca leí de su parte es que le pareciera inapropiado que las Farc utilizaran el mismo mecanismo cuando sus cabecillas, recuerde a Raúl Reyes, se reunía con los familiares de los secuestrados en la Zona de Distensión. Tampoco recuerdo su protesta cuando les reiteraron una y otra vez a los familiares que presionaran al gobierno para el canje.
Finalmente me queda otra pregunta sobre su escrito: ¿Quién o quiénes sentirían la alegría que se propiciaría con el canje de los 63 secuestrados? Los primeros, obviamente, los mandos de las Farc que se quitan el lastre de tener a estos rehenes de los que no esperan recibir ningún dinero y que les tienen tropas estancadas en la vigilancia de los campos de concentración en que tienen a estos seres humanos como animales en corral. Los segundos, los columnistas que solo hablan de los 63 secuestrados que gozan de influencia y de visibilidad en los medios, porque al lograr el canje, esos periodistas serán reconocidos ante el público como líderes de opinión que consiguieron, mediante presión, doblegar al Estado para el canje humanitario. Y obviamente, Francia, Juan Carlos Lecompte y los familiares de los 63 secuestrados. En horabuena por ellos... ¿Y la alegría de las otras 5 mil familias de los secuestrados por dinero?

Señor Restrepo:
Tiene toda la razón. Es necesario preocuparse por todos los secuestrados que están en manos de guerrilla, paramilitares y delincuentes comunes. Lo ideal es que el secuestro termine en nuestro país.
Pero la columna que usted comenta se escribe porque el gobierno, con los actos de la semana que concluye, aceptó una reunión para hablar de los secuestrados políticos que no son otros que los diputados, los excandidatos y exgobernantes, mas los policías.
Mi tesis es solo una. Si hay interés real en llegar a un acuerdo, hay que centrarse en lo principal que es poner libre esa gente y no en lo secundario que es discutir donde. Y mi convicción es que si se logra llegar a un acuerdo se abre el camino para solucionar la situación de todos los secuestrados y puede volver la idea de la solución política para el conflicto en general.
Entonces, no es que yo solo tenga interés en 63 personas. No. Como colombiano de bien, tengo interés en todos los secuestrados y en que se acabe la violencia de este país. Me preocupa mucho la situación de los 38 policías y militares, que no han hecho nada diferente que prestarle servicios al país y que no tienen propiamente apellidos rimbombantes. Me preocupa la paz de nuestro país.
Yo no estoy abriendo espacios para el chantaje. Estoy diciéndole al estado y a la guerrilla que no tomen del pelo a la gente creandole falsas ilusiones. Si se deciden dialogar, pues que dialoguen.
Insisto que el gobierno no debe utilizar a los familiares para que apoyen una propuesta especial del gobierno. A ellos no pueden volverlos parte de la solución. A ellos lo que hay que hacer es devolverles a sus familiares. No hay porqué volverlos instrumentos del conflicto. Pero esa es mi opinión y si la suya es diferente yo la respeto.
Cuando yo digo que los colombianos sentirán una inmensa alegría cuando liberen a los 63 secuestrados es porque lo siento así. Lo viví cuando se hizo la liberación de los 70 soldados en Cartagena del Chairá, en proceso que tuve la oportunidad de dirigir. Pero también es una opinión. Si usted no se va a poner contento cuando liberen a los soldados y a Ingrid mas los diputados y las otras personas, obviamente también lo respeto.
De manera señor Restrepo que yo he planteado mis convicciones. El tema es controversial. He recibido muchos correos donde otras personas están de acuerdo con mis planteamientos y muchos también con una opinión similar a la suya.
Lo importante es el respeto y ser capaces de convivir en medio del respeto por la diferencia.
JOSE NOE RÍOS MUÑOZ

lunes, agosto 22, 2005

A despertar de la indiferencia

Andrés Caicedo decía que “uno debe morir cuando pierde la capacidad de maravillarse”, seguramente parafraseando a Albert Einstein. Posiblemente el escritor caleño, a sus 25 años, se encontró sumido en la indiferencia y por eso, el 4 de marzo de 1977, decidió suicidarse, recordando esa frase que a menudo pronunciaba ante sus compañeros y maestros en el colegio San Luis de Cali.
La indiferencia frente a los hechos que nos rodean puede ser un síntoma claro de perder la facultad de maravillarse. En la guerra civil de El Salvador, los niños perdieron su capacidad de aterrarse ante los cadáveres que aparecían en las puertas de sus casas o en las calles de sus pueblos o barrios. Poco a poco, esos muertos se convirtieron en algo tan cotidiano que lo máximo a lo que se aspiraba era que ese cadáver generara algo de curiosidad.
No muy lejos de El Salvador, en un país llamado Colombia, todos nos hemos acostumbrado a convivir pasivamente ante la muerte, la corrupción, la traición y la deslealtad. No de otra manera se puede entender el silencio y la quietud de la sociedad frente a hechos tan aterradores como el secuestro y el homicidio.
Cuando Antanas Mockus, como Alcalde, convocó a una marcha para rechazar las acciones terroristas que amenazaban a Bogotá, solo un puñado de ciudadanos participaron activamente. En ese momento, muy pocos lograron comprender la dimensión del acto terrorista que inspiró esa marcha. Hace 3 años, las Farc dinamitaron una válvula en Chingaza, aunque la intención era destruir un muro de la represa, lo que hubiera dejado a Bogotá sin agua por varias semanas. “Asimismo puso en inminente peligro de muerte a miles de personas de la vertiente de los Llanos Orientales, ya que el atentado pudo haber generado una inundación de efectos catastróficos. Técnicamente, el “vaciado rápido” de una represa como la de Chingaza hubiera provocado una avalancha de proporciones gigantescas que habría destruido parte de la ciudad de Villavicencio, capital del departamento del Meta”.
Pero ni la sed, ni el intento de cometer semejante masacre pudieron conmover a los bogotanos. Tampoco el país elevó su voz de protesta: la capacidad de los colombianos de aterrarse perdió la prueba y demostró que, o está dormida, o finalmente murió sepultada por la avalancha de situaciones negativas que ocurren en nuestro país.
Un ejemplo claro de resistencia civil lo dio la sociedad española cuando se levantó contra la ETA. El 12 de junio de 1997, la agrupación terrorista secuestró y asesinó al concejal Miguel Ángel Blanco. Los etarras pretendían la liberación de varios de sus activistas detenidos a cambio de liberar al secuestrado. Vencido el plazo, el cadáver de Blanco apareció junto a un árbol. A las pocas horas las calles de las principales ciudades ibéricas estaban colmadas de manifestantes que tildaban de asesinos a los miembros de ETA y a los de la agrupación política HB. Al finalizar la tarde, las instalaciones del brazo político de ETA, el movimiento Herri Batasuna, fueron militarizadas para impedir que los manifestantes destruyeran por completo las sedes políticas.
La indiferencia ha permitido que los terroristas y los violentos asesinen, por ejemplo, a 117 personas en la iglesia de Bojayá; o que dos aviones transporten a paramilitares hasta la población de Mapiripán, en el Meta, y ultimen, a sangre fría, a más de 40 personas.
De igual forma, esta indiferencia ha sido terreno fértil para que asesinen a personas de gran valía, como Guillermo Cano, Luis Carlos Galán, Álvaro Gómez, Fernando Landazábal y miles de colombianos cuya sangre se ha derramado por las calles y campos de esta tierra.
Sorprende semejante adormecimiento, pues guardamos un silencio cómplice frente a los robos y desfalcos como Dragacol, Colpuertos y los terrenos del Guavio entre muchos actos de corrupción que ya parecen normales.
Lo cierto es que la indiferencia colombiana parece cada vez más un suicidio social y colectivo, producto del adormecimiento de nuestra capacidad de maravillarnos.

jueves, agosto 18, 2005

El accidente de West Caribean: mucho más que un siniestro aéreo

Un accidente aéreo generalmente obedece a la conjunción de varios factores. Muchas de esas fallas son previsibles y por esa razón se realizan varias revisiones a cada aeronave con diferente intensidad y exámenes periódicos y rigurosos a las tripulaciones.
El desastre ocurrido el martes en la madrugada muestra, hasta el momento, varios elementos que deben ser considerados: West Caribean es una empresa en problemas, tanto que actualmente está bajo supervisión financiera de la Superintendencia de Puertos.
Otro asunto es que su flota está inmovilizada por cuenta de algunas fallas que se detectaron en el mantenimiento y operatividad de los aparatos. La empresa tenía, hasta hace poco, 6 aviones funcionando: pero en marzo pasado, uno de sus aviones pequeños colisionó a los pocos segundos de haber despegado del aeropuerto de Providencia. De los cinco aviones restantes, cuatro estaban en los hangares y solo uno, el HK 4374, estaba cubriendo las rutas asignadas a la compañía.
¿Cómo es posible que una empresa de vuelos comerciales, con frecuencias e itinerarios claramente definidos por las autoridades, pueda funcionar con un solo avión? ¿Porqué ese avión siguió volando después de presentar numerosas fallas en los recorridos que hizo pocas horas antes del accidente?
Cuando Aces cerró operaciones, los accionistas fundadores decidieron conformar una nueva empresa que volvería a cubrir las rutas regionales que hicieron fuerte a Aces en su momento. Pero los obstáculos burocráticos han impedido que esa nueva aerolínea, que tendría la posibilidad de adquirir varios aviones, pueda entrar en funcionamiento. Entonces, resultan difíciles de entender las razones por las que una aerolínea, con un solo aparato, sigue funcionando, mientras que otra con grandes posibilidades no puede despegar.
Pero centrémonos en West Cariben Airlines. El capitán Ospina, quien comandaba el aparato siniestrado, llevaba varios meses sin recibir sueldo al igual que su tripulación. Además, algunos pilotos que trabajaron con la empresa han denunciado la reiterada violación a las normas internacionales de aeronáutica civil, como exceso de peso, recarga laboral para las tripulaciones y, sobre todo, deficientes procesos de mantenimiento. Se sabe que West Caribean extraía partes de sus aviones en tierra como repuestos para su único avión en el aire, como lo reconoció el propio director de la Aeronáutica civil, Fernando Sanclemente. Que alguien instale repuestos usados en su vehículo resulta peligroso y poco rentable: pero en un avión el asunto pasa por la seguridad de centenares de personas que abordan el aparato con la tranquilidad de utilizar una aeronave en perfectas condiciones, con refacciones nuevas y con una tripulación al 100% de sus condiciones y capacidades.
Al margen de los resultados que arrojen las investigaciones de la FAA, lo cierto es que este accidente dejó al descubierto la manipulación de los protocolos de seguridad aérea en Colombia. También demuestra la bondad del decreto que intenta impedir que los candidatos a un puesto sean discriminados por su edad, pues el copiloto era un joven de 21 años de edad con solo mil horas de vuelo, esto es, solo 175 días de experiencia de acuerdo con los horarios establecidos por el Reglamento de la Aeronáutica Civil: obviamente le salió más barato su contrato a la empresa en problemas, pero alguien con mayor experiencia y trayectoria hubiese podido evitar este accidente al negarse a volar un avión que venía fallando y que tenía, tan solo el día del siniestro, 19 horas de vuelo. Pero claro, la inexperiencia y la necesidad de hacer carrera, con un salario bajo que igual no le venían pagando, pudieron influir en decisiones equivocadas y en la capacidad de respuesta en un momento crítico como una emergencia en el aire.
La investigación entregará las causas del accidente: falla de ambas turbinas por combustible contaminado (que fue suministrado en el aeropuerto panameño); explosión de uno de los motores y mala gestión de la tripulación para enfrentar y sortear la emergencia. Pero aquí estamos hablando de vidas, de 160 familias que perdieron (por negligencia, mala gestión administrativa, pésimos controles estatales y decisiones absurdas) a uno o varios de sus seres queridos. Por lo pronto, lo único que apacigua el mal sabor es la posición del director de la Aeronáutica Civil, Fernando Sanclemente, quien afirmó que “el asumía toda la responsabilidad por las fallas que se pudieron presentar y que desembocaron en el accidente del avión”.

miércoles, agosto 17, 2005

La campaña internacional contra Colombia

Bajo el título, Colombia: nuestra otra guerra, el comentarista del Boston Globe Thomas Oliphant tomó el turno para el bombardeo periódico e insistente que hace algún sector de la prensa norteamericana contra Colombia, promovido por la estructura desinformativa e interesada de los negociantes de la guerra.
La joya de la corona en este artículo es la defensa a las comunidades de paz. Oliphant afirma que son “impulsadas solamente por el hartazgo local con respecto a los diversos combatientes, éstas prohíben todas las armas en sus fronteras y se las ingenian para tener una precaria existencia con la ayuda de organizaciones no gubernamentales”.
A los desinformantes de Oliphant les faltó añadir las explicaciones sobre la presencia armada de alias Macho rusio en el casco urbano de San José de Apartadó, quien se enfrentó al Ejército y utilizó a su hija como escudo humano en febrero de este año: El jefe de las milicias de las Farc en la zona, estaba armado en un sector que, según el columnista, prohibe todas las armas en su frontera. También olvidaron contarle que hace pocas semanas, desde las casas del casco urbano de San José de Apartadó, la estación de policía fue atacada durante varias horas: entonces, si la comunidad prohibe el armamento, ¿de dónde salieron la munición y los fusiles para atacar a las fuerzas del Estado?
Sigamos de cacería: el artículo señala que “los frutos de la política estadounidense a través de dos gobiernos en los últimos cinco años han sido muerte, drogas y opresión”. De manera conveniente, saca de esas cuentas el tiempo de la Zona de distensión que el gobierno Pastrana les entregó a las Farc, periodo en el cual los colombianos si vivimos la muerte, las drogas y la opresión al punto de estar secuestrados, cortesía de los narcoterroristas, en nuestras propias ciudades. Simples detalles de profundización.
De otro lado, para Oliphant, las áreas que fueron recuperadas por el Estado y que pertenecieron por décadas a la guerrilla, son simples aldeas que acaban de ser “pacificadas” (las comillas son del articulista): desconoce, de plano, varias zonas del país en que esa pacificación ha representado el regreso de miles de campesinos a sus tierras, como Yacopí y La Palma en Cundinamarca; como Cocuy en Boyacá y como San Carlos y San Luis en Antioquia, entre otros: allí los campesinos están cultivando la tierra, trabajando en sus parcelas y recuperando el terreno que les fue arrebatado a la fuerza por el narcoterrorismo.
Posteriormente, el mismo artículo presenta, posiblemente de manera ingenua, las fuentes que le suministraron la desinformación de la que se ufana el columnista: “los guías son curtidos defensores de los derechos humanos, provenientes de dependencias no gubernamentales”: sin giros semánticos: El conflicto colombiano es un buen negocio para las ONGs que sueñan, añoran y luchan porque Colombia sea el caos asesino en donde reina la carnicería; como tal escenario es de menor intensidad al que ellos presentan, recurren a la manipulación mediática para sobredimensionar los problemas y así obtener la vitrina que les permita recibir unos cuantos dólares.
Pero siguen las falacias: Oliphant indica que las versiones oficiales tienen “métrica”, porque según él y sus convenientes desinformantes, “los secuestros han bajado en 52 por ciento. El cultivo de amapola fue reducido en 52 por ciento, en tanto que la producción de coca en sí ha bajado en un tercio en los últimos tres años”. Ciertamente buscar las cifras le habría exigido un mayor esfuerzo, pero se hubiera encontrado con que la tal métrica solo funciona en las mentes febriles de sus fuentes: Las cifras oficiales indican que el secuestro se redujo en un 62%, lo que de plano rompe con el planteamiento de Oliphant. Las otras cifras tampoco salen bien libradas: por ejemplo, los cultivos de amapola, de acuerdo a las observaciones de la ONU, se redujeron en un 52%. Le faltó explicar que ese porcentaje se basa en las observaciones satelitales en las cuales se apoyan las estrategias de erradicación, lo que no significa que el cultivo no se traslade a otras regiones del país.
Lo cierto es que la campaña de desprestigio que quieren mantener algunos en Estados Unidos solo ofrece una visión del conflicto que los escuderos de la campaña no se toman la molestia de investigar y contrastar.
NOTA DE LA DIRECCIÓN: Si quiere pronunciarse sobre esta columna, la dirección del correo electrónico es : oliphant@globe.com

lunes, agosto 15, 2005

¡Que decepción!

El ofrecimiento de la embajada de Colombia en Canadá a Roberto Posada García-Peña evidencia el manejo clientelista que le da el gobierno Uribe al tema diplomático.
No era justificable en su momento el nombramiento de Horacio Serpa como embajador ante la OEA. Fue inexplicable la elección de Claudia Rodríguez de Castellanos en la misión en Brasil, por sus inexistentes conocimientos en la materia. Puede tener algunos visos estratégicos el envío de Andrés Pastrana a la representación de Colombia en Estados Unidos. Pero la oferta al posible embajador D’artagnan es incomprensible: el escudero mediático de Samper, en cuyas columnas defendió lo indefendible; el buena vida que ha cocinado sus relaciones con sus conocimientos culinarios, no presenta mayores créditos para asumir esa responsabilidad y si genera muchas dudas y controversia, porque el síndrome del elefante ronda también al mosquetero samperista.
A esto se suma la permanencia de Salvador Arana en la embajada de Chile, cuando en Colombia está siendo investigado por su presunta participación, cuando se desempeñaba como gobernador de Sucre, en el asesinato del alcalde de El Roble, Eduardo Díaz.
Pero estos casos solo confirman un hecho: el desprecio que siente el Presidente por las misiones en el exterior y, en especial, por la carrera diplomática colombiana. Desde el comienzo del periodo el asunto ha estado en la mira de Uribe: la eliminación de un número importante de embajadas, entre ellas varias en Europa, fue una de las primeras acciones de Álvaro Uribe Vélez como Presidente. En ese tiempo los argumentos para oponerse a la medida demostraron que el ahorro que pretendía el gobierno era insignificante frente a las pérdidas por el abandono de sus ciudadanos en el exterior y de algunos temas comerciales vitales para un país que intenta incorporarse y competir en el marco de la globalización.
Recientemente la crisis de los generales, que terminó con el llamado a calificar servicios de cuatro de los oficiales más antiguos del Ejército, fue motivada entre otros factores, por la decisión del gobierno de eliminar varias agregadurías militares.
Son situaciones que aisladas no muestran mayor cosa; pero unidas ratifican un desprecio considerable por un sector gubernamental de enorme sensibilidad como es la representación de Colombia en el exterior.
No son gratuitas las difíciles relaciones que tiene el gobierno con importantes sectores internacionales: al asunto de la Unión Europea y el manejo de las Organizaciones No Gubernamentales se unen los conflictos recurrentes con el incendiario Chávez en Venezuela y ahora con el gobierno ecuatoriano.
Todo esto ocurre ante la impotencia de la canciller Carolina Barco, quien ha tenido que lidiar con las salidas en falso ante los micrófonos de altos funcionarios del gobierno, incluido el Vicepresidente, y además con el tratamiento de segunda que recibe el sector diplomático.
Es grave el manejo que le da el gobierno Uribe a sus representaciones en el exterior, pues uno de los aspectos más complejos que posee un Estado es el de la diplomacia y sus relaciones con otras naciones: la carrera diplomática no es un invento, ni una moda, sino que responde a una compleja estructura que integra formación y experiencia para asumir semejante responsabilidad. Estados Unidos, por ejemplo, maneja una férrea carrera y los embajadores, aunque por razones obvias representan al gobierno de turno, son elegidos después de años de experiencia en consulados, secretarías y otros cargos de menor jerarquía en las representaciones estadounidenses en el exterior.
Es imperiosa la necesidad de un viraje en el manejo del actual gobierno a la carrera diplomática; se hace urgente además, una seria revisión de la importancia y prioridad que se le da a la representación de Colombia en el exterior por parte del Presidente y de sus asesores, pues la mediocridad, la falta de calidades, la inexperiencia y la ignorancia pueden ocasionar un grave desgaste en la imagen del país y en la capacidad de maniobra que tiene el Estado en el concierto internacional.

jueves, agosto 11, 2005

Resultados del debate sobre legalización del narcotráfico en Atrabilioso (2)

Como en cualquier debate, las posiciones a favor de la legalización fueron argumentadas desde diferentes puntos de vista. En un resumen que seguramente está incompleto, tratamos de agrupar las ideas más importantes de la tendencia favorable:
- La prohibición del alcohol en Estados Unidos terminó con la legalización del consumo de alcohol en ese país.
- Todas estas plantas nativas, ofrecen un potencial medicinal altísimo, que debemos aprovechar y controlar, y no pensar en que son “plantas malditas” .
- La prohibición no disuade a la gente de consumir drogas.
- Recordemos los años en que la policía andaba en volquetas con hacha en mano destruyendo cuanta pipa de guarapo o chicha encontraban, pues era ilegal y por ello, también murieron muchos.
- La prohibición nos convierte en una sociedad hipócrita donde los hijos se drogan a escondidas de sus padres.
- Permitir las drogas legales y condenar las drogas ilegales es doble moral.
- Hay mas muertos a causa del cáncer producido por el cigarrillo, por la violencia y por los accidentes de tránsito asociados con el alcohol.
- Los males que produce el narcotráfico son causados por la forma en que se le quiere combatir.
- Con la extradición se originará la ola de terrorismo que ya conocimos en el pasado.
- No tengo derecho a querer que mis creencias se conviertan en ley universal: Si la sociedad y el Estado ya son capaces de permitirle a ciertas personas que opten por hacerle daño a su cuerpo y mente, entonces ¿qué tendría de diferente una cierta legalización o mejor de regularización de las drogas?
- Los adictos a éstas sustancias van a seguir existiendo, con o sin prohibición.
- Si ya es legal el matrimonio entre homosexuales, el aborto, la adopción de niños por homosexuales, el alcohol y el cigarrillo, entonces porqué no legalizar la droga?

De otro lado, Crítico hizo un ejercicio interesante sobre las causas y las características de esta problemática, planteando una serie de preguntas y exponiendo algunos de los elementos y factores que inciden en la existencia del narcotráfico y del consumo:
“¿Peguntémonos por qué se consume droga? Se me ocurren varias razones: para evadir problemas o salir de la realidad. También porque el entorno social lo exige, porque está de moda, porque es agradable y proporciona sensaciones placenteras tanto físicas como mentales.
¿Es moral el consumo? Depende del punto de vista. En algunas sociedades lo ven como un problema de salud y no de moralidad. En otras es considerado inmoral. Ya desde el punto de vista legal, el tráfico de sustancias psicotrópicas es un delito en casi todo el mundo; sin embargo hasta cierto punto el consumo es permitido en muchos países, especialmente en Europa y Estados Unidos. En Colombia existe el concepto de dosis personal. Me surge una pregunta: ¿cómo puede ser legal consumir un producto e ilegal el venderlo?
Otra pregunta que surge es: ¿El uso de drogas es nocivo para la salud? ¿Qué frecuencia de consumo es considerada adicción? ¿Si el consumo es esporádico, tiene efectos negativos en la salud del consumidor?
De otro lado, el negocio de la droga mueve billones de dólares al año, su legalización necesariamente tendrá repercusiones económicas y políticas. Mientras tanto, ¿qué pasa con todos los muertos causados por la droga? ¿Podemos olvidarnos de los innumerables daños causados por ésta? ¿Puede borrarse a punta de pluma y cambios en la legislación el recuerdo de los millones de víctimas de este flagelo?.
En este análisis, también se deben tener claros los objetivos de la legalización: desarmar el poder económico de los grupos de narcotraficantes; permitir tener acceso a información real de producción, consumo, mercado y precios; disminución de la violencia generada por los consumidores que recurren a ella para conseguir el dinero necesario para la compra de su dosis; o también buscar la regulación y control del comercio de narcóticos.”
Finalmente, Jaime Ruíz hizo una interesante exposición sobre la estructura social del narcotráfico, que se convierte en un aporte importante para la reflexión de esta problemática.

miércoles, agosto 10, 2005

Resultados del debate sobre legalización del narcotráfico en Atrabilioso

Para tratar de mostrar un resumen de los aspectos presentados por los foristas, hemos decidido dividir este informe en dos entregas: la primera, resume las posiciones en contra de la legalización y la segunda, que publicaremos mañana, mostrará los argumentos a favor y los análisis de la problemática.

"Cuado el delito es negocio, acabemos el negocio para terminar el delito" dijo Alfonso Reyes Echandía, Magistrado inmolado en 1985 durante la toma del palacio de Justicia. Esta fue la primera frase del debate sobre la legalización del narcotráfico en Atrabilioso. En total, 106 comentarios se presentaron, de los cuales el 48.8% se mostraron en contra de la medida, el 31.7% a favor y un 19.5% ofrecieron soluciones intermedias para esta problemática.
El comentario que podría resumir los argumentos para oponerse a la legalización fue el de Astolfo Sánchez: “Los experimentos de legalizar o despenalizar han terminado por regresar a la prohibición: en 1975, la corte en Alaska aumentó la permisividad para poseer más marihuana. Para 1988, entre los jóvenes de 12 a 17 años, el consumo aumentó hasta alcanzar más del doble que el promedio nacional de Estados Unidos. Finalmente, en 1990, se volvió al antiguo esquema de prohibición y el consumo empezó a disminuir lentamente.
En Inglaterra, entre 1960 y 1970, los adictos a la heroína se multiplicaron por 30 y, durante los 80, el número creció cerca de 40 % anual; ahora, arrepentida, enfrenta el enorme costo de tratar miles de adictos. En comparación, en todo ese tiempo el número de adictos a la heroína en Estados Unidos se mantuvo en cifras de alrededor de 500 mil usuarios.
En Suiza, un parque llamado Platzpitz, se definió como lugar de tolerancia para usar drogas. En 1987 tenía 300 visitantes permanentes. Para 1992, eran 20 mil. En 1992 tuvieron que cerrar el parque, como única forma de acabar con el lastimoso espectáculo de gente inyectándose y drogándose a toda hora.
Holanda es el único país que no ha dado marcha atrás a la despenalización del uso de las llamadas "drogas blandas", que no son tan blandas: cuando se despenalizó el uso de la marihuana, en 1976, su contenido de tetrahidrocanabinol – el ingrediente activo – era de 3 a 5%; actualmente es de 35%, cantidad que produce problemas notables de salud. Los resultados de la despenalización: el número de expendios de estas drogas aumentó, en 10 años, de 30 a mil 500 y el uso de marihuana en el grupo de edad de 18 a 25 años creció 200%, al grado de que tan sólo en 1997, hubo un incremento de 25 por ciento en el número de adictos a la marihuana en tratamiento, comparado con un incremento de 3% en los casos de abuso de alcohol. De 1984 a 1996, el uso de drogas en adolescentes holandeses aumentó 200 por ciento, mientras que en Estados Unidos, en ese mismo periodo, la tasa se redujo en más del 50 por ciento. Las mismas autoridades atribuyen el 65 por ciento del aumento en el crimen juvenil al uso de estas drogas, y el uso de "drogas duras" como la heroína se ha triplicado desde la despenalización de la marihuana, pero Holanda no desea cambiar de rumbo. La frase holandesa que se usa para este fenómeno es alles door de vingers zien: ver a través de los dedos (ver sólo lo que quieren ver).
Los promotores de la legalización dicen que las drogas legales, alcohol y tabaco, matan mucha más gente que las drogas ilícitas, y es cierto. Pero no mencionan que eso es en un contexto de prohibición. Si se legalizaran, la mortalidad crecería enormemente. Estas sustancias alteran gravemente la conducta. Cerca del 70 por ciento de los presos en 12 áreas metropolitanas de Estados Unidos cometieron su delito bajo influencia de las drogas. Un tercio las había usado inmediatamente antes. El 28 por ciento de los homicidas y el 20 por ciento de los violadores cometieron sus delitos bajo influencia de drogas. En el 80 por ciento de los casos de maltrato infantil en que el niño murió, el agresor se encontraba bajo influencia del crack”.



Frases clave en contra de la legalización:

- No incluye un beneficio económico real para el país.
- De no legalizarse también el consumo, el tráfico ilegal seguiría igual.
- El tema debe ser abordado por productores y consumidores.
- Sería un paso más hacia la degradación moral del género humano.
- Generaría problemas como el acceso mas fácil a la droga.
- Seria como una derrota después de tantos años de lucha.
- ¿A quiénes en Colombia les conviene o les interesa la legalización? A los productores, comercializadores,(narcos) consumidores y políticos torcidos.
- Si se golpea este sector de la economía de los narcoterroristas, ellos tendrán que buscar nuevas formas de abastecer sus arcas, y lo más probable es que retomen sus ya conocidos métodos de extorsión.
-
Un paralelo entre narcotráfico y contrabando.

jueves, agosto 04, 2005

¡Sueñe, candidato Leyva!

El domingo pasado, El Espectador dedicó prácticamente todo el primer cuadernillo a difundir los presagios de desastre que están lanzando algunos profetas venidos a menos. Néstor Humberto Martínez, por ejemplo, aseguró que “lo de Putumayo es la primera manifestación de lo que viene”. Lo mismo dijeron cuando el ataque a Toribío, Cauca; cuando los ataques en Nariño y en Chocó: pero curioso, más allá de unas acciones cobardes y desesperadas, Colombia ha continuado por el incipiente camino del progreso.
Otro que lanzó, en una entrevista de casi una página, sus discursos fantasiosos enmarcados en profecías apocalípticas fue el futuro candidato Álvaro Leyva Durán, quien en un aparte señaló, sobre la reconciliación nacional lo siguiente: “Alguna vez le dije a El Espectador que ese objetivo se puede conseguir en ocho meses. Ahora puedo afirmar que se puede lograr en seis”.
Esa promesa de ocho meses fue la misma que le permitió venderle a Andrés Pastrana Arango el proyecto que finalmente se convirtió en el plan de paz de ese gobierno, lo que a la postre significó el desastre de la zona de distensión en San Vicente del Caguán y otros municipios de la zona.
Ahora, como mago que saca un conejo del cubilete, hace una promesa condicionada: “si las cosas se hacen bien”, obtendría la reconciliación en Colombia en solo medio año. Teniendo en cuenta sus estrechos vínculos con las Farc, esta declaración no puede pasar inadvertida, porque demuestra la urgencia que tienen los narcoterroristas de recibir una bala de oxígeno, ante la presión de las Fuerzas Armadas.
No de otra manera se puede entender que su as bajo la manga haga un anuncio de semejante envergadura, pues si en las condiciones de antaño era posible alcanzar la reconciliación en menos de un año, con una guerrilla que tenía un pie de fuerza enorme, todos los recursos a su antojo, algún apoyo popular y unas Fuerzas Militares acuarteladas y sin presupuesto; resultaría absurdo pensar que ahora se puede lograr la cacareada reconciliación en menos tiempo si las Farc no estuvieran seriamente golpeadas.
Otros detalles de la entrevista demuestran que por primera vez en más de 40 años, las Farc realmente están en problemas. El candidato Leyva afirmó: “Yo no creo en planes patriotas, yo lo que creo es en la reconciliación nacional”. Aparte de ser el mismo discurso que compró Andrés Pastrana en su momento, reitera la necesidad y el afán de los cabecillas de las Farc para buscar salidas que les permitan evadir el ahogo al que están sometidos. Y para eso, nada mejor que recurrir a uno de sus más cercanos, para que desprestigie las acciones que les están haciendo daño.
Sin embargo, el candidato demostró que su discurso es incoherente con las realidades históricas del país: Al ser indagado sobre el acuerdo humanitario, Leyva sostuvo que “la verdad es que él (Presidente) tiene un libreto para la guerra, para continuar con el conflicto armado”. Entonces Leyva se contradice, o por lo menos no tiene idea en qué mundo habita: el gobierno de Andrés Pastrana Arango tenía un libreto para la paz, elaborado y asesorado en su ejecución por Álvaro Leyva Durán y sin embargo, al finalizar ese periodo presidencial, el conflicto en Colombia no solo continuaba sino que estaba en una de las etapas más complejas, pues las Farc habían ganado terreno gracias a la ingenuidad del Presidente y de la mayoría de colombianos que en su momento creímos, torpes de nosotros, que había posibilidades de una solución negociada con un grupo de delincuentes dedicados al negocio del narcotráfico y del secuestro como las Farc.
Pero faltaba la frase apocalíptica sobre el futuro de Colombia y de un gobierno que ha debilitado las estructuras guerrilleras en el país: “el día que se levante el telón de la realidad y se caiga al suelo ese libreto, el público comprobará que nada de lo que se ha pregonado corresponde a la verdad”. Aterran los que hablan de la verdad, porque terminan siendo dictadores incuestionables. Pero sorprende el temor que tienen las estructuras políticas tradicionales del país ante la fuerza y el apoyo que tiene Uribe en la nación, pues la declaración refleja perfectamente las fantasías de los que ahora están quedando en evidencia frente a la ciudadanía y, sobre todo, comprueba una vez más el deseo, casi delirante, de un fracaso presidencial que les permita retomar los hilos del poder para su propio beneficio. ¡Sueñe candidato Leyva!... no le queda más.

miércoles, agosto 03, 2005

FORO ABIERTO: El dilema: si o no a la legalización del narcotráfico

No tengo una posición definida frente al tema de la legalización del narcotráfico. Durante varios años le he dado vueltas al asunto y encuentro argumentos a favor que me parecen importantes: el primero es el de ahogar financieramente a los actores ilegales del conflicto colombiano, pues el combustible económico proviene del narcotráfico. El segundo tiene que ver con el esfuerzo inútil de combatirlo mediante las fumigaciones, corriendo el riesgo de afectar cultivos lícitos, animales y personas. El tercero es que con la legalización el negocio se acaba, pues el narcotráfico resulta rentable por el sobrecosto que pagan los consumidores por lo ilícito del producto: de acabarse la ilegalidad, salvo los adictos, un consumidor ocasional no estará dispuesto a pagar un precio desproporcionado por un ártículo legal cuyos costos de producción son extremadamente altos y sus utilidades solo provienen de la ilegalidad.
Pero también me enfrento a serios impedimentos: recuerdo a los colombianos que han caído por las balas del narcotráfico. Llegan a mi memoria los carros bomba, el avión de Avianca que explotó en cercanías de Soacha, Bojayá, don Guillermo Cano, las pescas milagrosas, las torres de energía derribadas y automáticamente surge mi rechazo. Más aún cuando pienso en las angustias que pasan muchos nacionales cuando presentan su pasaporte colombiano. Y como padre, considerar la posibilidad de que mi hija tenga más fácil acceso a las sustancias alucinógenas me genera una enorme zozobra.
Entonces, todas estas consideraciones las he puesto en la balanza del análisis y ésta no ha podido detenerse para mostrarme que lado tiene más peso: si los beneficios o los perjuicios.
Por todo lo anterior, ratifico mi imposibilidad para tomar partido en el asunto. Sin embargo, creo que es fundamental que este debate se comience a dar en el país, no para asumir una posición clara frente al asunto, pero si para nutrir el debate con argumentos y reflexiones. Además, porque tarde o temprano se tendrá que ventilar esta problemática y es sano que tengamos elementos de juicio y no nos tome desprevenidos.

martes, agosto 02, 2005

Los que ganan y los que pierden con Moreno en el BID


La elección de Luis Alberto Moreno como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo generó gran expectativa durante los últimos meses. Moreno era el candidato de los Estados Unidos y contaba con el apoyo de más del 60% de accionistas de la entidad que son los países que prestan el dinero. Dicha elección consta de dos partes: la primera, la que realizan los países prestamistas y la segunda, la que efectúan los países receptores de los créditos.
Sin embargo, no estaba clara la posición que asumirían los segundos, pues una campaña liderada entre otros por el gobierno venezolano, generaba serias dudas sobre la posibilidad de que Moreno alcanzara esa mayoría. No obstante, en las últimas horas surgió un voto sorpresivo a favor del actual embajador de Colombia en EEUU: Uruguay decidió apoyar al colombiano y, pese a no ser un voto decisivo, si consolidó la victoria de Moreno. El resultado fue bien interesante: Luis Alberto Moreno obtuvo 20 de los 28 votos necesarios en esa instancia.
Aunque Moreno solo se posesionará el primero de octubre próximo, hay elementos importantes en los resultados de la segunda votación, pues era un escenario propicio para medir fuerzas entre la corriente castrochavista que estaba representada por el venezolano José Rojas y aquellos que siguen los dictámenes de Washington.
Evidentemente, la corriente castrochavista perdió (pese a los esfuerzos de coalición que hizo Venezuela en la pasada cumbre de Petrocaribe ) porque su propósito de cohesionar a la región y sus destinos en torno al discurso populista y de izquierda está muy cerca de ser una utopía y demasiado lejos de una cristalización real y efectiva. En este sentido, la idea expansionista de Chávez quedó seriamente lesionada por cuenta de Tabaré Vázquez, Presidente de Uruguay que se le apuntó a Telesur con el 10% de participación pero no se la jugó en un tema realmente vital como es el control de la entidad crediticia que orienta, de paso, las fórmulas económicas y tributarias de los países miembros. Esta es la segunda derrota internacional de Chávez en menos de una semana, pues su ficha en la OEA , el nuevo secretario José Miguel Insulza, anunció que no enviará observadores a las próximas elecciones, sumándose a la negativa de la Unión Europea y del Centro Carter de suministrar una misión de analistas para los comicios regionales que se realizarán en Venezuela el próximo 7 de agosto.
Perdió Brasil, que pretendía con la candidatura de Joao Sayad tener el control de una de las entidades bancarias más grandes del mundo, con una cartera interesante y un poder enorme en cuanto a los destinos de la región,.
Ganó el gobierno de los Estados Unidos, que cuenta desde ahora con un simpatizante de sus políticas económicas en esa posición. Además, el pulso que se presumía se iba a librar entre izquierda y derecha solo quedó en un leve juego de manos que prácticamente pasó inadvertido.
También ganó Colombia al tener a uno de sus nacionales en tan alto cargo, porque ratifica que tenemos individuos que poseen el reconocimiento, además de talento y astucia para desarrollar un cabildeo efectivo que les permite llegar a esas posiciones.
De otro lado, hay sectores que ganan y pierden con esta elección: de hecho, el presidente Uribe gana un aliado en el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que le podría dar un margen de maniobra económica más amplio. Pero perdió un embajador valiente, que asumió el cargo en 1998, cuando la imagen gubernamental de Colombia estaba seriamente deteriorada por cuenta de los escándalos por la financiación de la campaña Samper Presidente. Sin embargo, con paciencia de artesano, Moreno comenzó a reconectar los vínculos entre ambos gobiernos y ha mantenido las relaciones al alza en los dos periodos de George W. Bush.

lunes, agosto 01, 2005

Las Farc:¿Van a pagar con cheque o en efectivo?

Putumayo es hoy un departamento aislado del resto del país: las Farc dinamitaron varios puentes en las diferentes vías que comunican a este región con el centro de Colombia. A esto se suma la voladura de varias torres de energía, lo que ha dejado a ocho municipios sin el servicio durante casi dos semanas.
A todos aquellos que piden a gritos (alaridos) la solución negociada con los terroristas, desconociendo la historia y evitando la triste memoria de los diálogos en el Caguán, me gustaría preguntarles: ¿en un proceso con las Farc, estos terroristas tendrán que pagar, con su patrimonio, los múltiples daños a la infraestructura nacional? ¿cómo nos van a responder a todos los colombianos por la voladura de puentes, la destrucción de escuelas y hospitales y la quema de ambulancias entre otros?
Porque no es simplemente hablar de paz como un discurso vendedor para que lo acojan los electores incautos. Aquí hay cosas más profundas que deben ser explicadas. Tanto han insistido en la reparación a las víctimas por parte de las AUC (situación que está perfectamente clara en la ley de Justicia y paz que exige la indemnización a los deudos con el patrimonio de los paramilitares) que ahora el asunto debe analizarse desde el otro lado.
El hecho es que todos hemos sido víctimas de las Farc. Cuando dinamitan un puente, están atacando el patrimonio colectivo, el de la sociedad que paga con impuestos y trabajo las obras que a ellos les parece revolucionario destruir. Al daño económico hay que sumar el lucro cesante y las millonarias pérdidas de los comerciantes que ven como sus productos se deterioran por la falta de electricidad. De igual forma, está la indemnización por la inmovilización de las comunidades y el deterioro en la generación de empleo (consecuencia natural de una economía regional afectada por el terrorismo).
Entonces, ¿cómo van a pagar, en efectivo o con cheque de gerencia? Cuando los áulicos de la negociación nos respondan estas preguntas, podremos comenzar a entendernos, a pensar en abrir estrictos escenarios para la negociación, porque lo cierto es que las Farc ya se han burlado varias veces del país y muchos no estamos dispuestos a permitir que nos vuelvan a engañar.
Pero este ensañamiento de las Farc contra el Putumayo no es gratuito. Por el contrario, obedece a varias situaciones que se están presentando en la región. Lo primero que están cobrando los terroristas es el rechazo de las comunidades a sus actividades: las Farc, en esa región, están rodeados de informantes que dijeron NO MÁS a los abusos de los narcoterroristas.
Lo segundo es el duro golpe que están recibiendo en el corazón de sus finanzas, que es el narcotráfico. Las cifras son contundentes: de 50 mil hectáreas con cultivos ilícitos que existían hace poco más de un año, hoy solo quedan 5 mil, pues las otras 45 mil hectáreas fueron erradicadas manualmente, con apoyo de las comunidades que han destinado esas tierras al cultivo de fríjol, palmito y chontaduro, entre otros cultivos lícitos. La producción, aunque puede ser menos rentable que la coca, es comercializada por diferentes entidades y empresas como Carrefour, que se ha vinculado decididamente a la comercialización de estos productos en todos sus puntos de venta.
Lo tercero es que Putumayo es hoy un laboratorio para la aplicación de diferentes modelos para la erradicación manual. En este sentido, el director de la Policía, General Jorge Daniel Castro Castro (oriundo de esas tierras), ha puesto especial empeño en expulsar al narcotráfico de esa región mediante la concertación con las comunidades que habitan el Departamento. Además, el oficial ha impulsado la presencia del Estado en cada rincón del Putumayo.
Son duros golpes que las Farc quieren cobrar, porque han perdido no en el combate, sino en el campo de las acciones políticas y de la concertación de acuerdos sociales, lo que ha permitido un despertar de los habitantes del Putumayo, que aterrizaron a la realidad de lo que son las Farc y los propósitos egoístas con los que actúan en todo el país. Si de análisis revolucionario se trata, en el Putumayo las Farc perdieron el poco apoyo popular que les quedaba y sin pueblo NO hay revolución que funcione: cada puente, cada torre de energía y cada ataque no solo les hace perder los mínimos afectos que podrían despertar en algunos ingenuos, sino que les granjea la antipatía, el rechazo y la denuncia de las comunidades del Putumayo.

jueves, julio 28, 2005

Serpa protagoniza... Mentiroso, mentiroso

Después de la aplastante derrota que le propinó Álvaro Uribe Vélez en las últimas elecciones presidenciales, Horacio Serpa anunció que no volvería a lanzar su candidatura: “renuncio de una vez y para siempre a aspirar de nuevo a la Presidencia de la República y a ocupar cualquier título responsabilidades públicas o dignidades oficiales" (El País de Cali, mayo 27 de 2002).
Esa posición era apenas lógica, pues en 1994 perdió con un peso medio, Andrés Pastrana Arango y luego recibió una paliza de Uribe Vélez. Lo mejor para Serpa y su partido de Traquetos (según Piedad Córdoba) era que el quemado mostrara algo de pudor y decidiera retirarse de la arena política.
Pero no. Ahora el eterno candidato anunció su precandidatura a la Presidencia de la República, incumpliendo su palabra y de paso generando mayor incredulidad en el declinante electorado liberal. ¿Cómo se le puede creer a una persona que promete algo y luego incumple su palabra? Este anuncio confirma lo que se ha dicho durante años: Horacio Serpa no es un político serio, ni tampoco tienen intenciones responsables con las necesidades y expectativas del país, pues su ambigüedad genera serias sospechas en cuanto a la verdadera ideología del eterno candidato y de paso, pone de manifiesto que busca el poder por el poder y nada más: Serpa debe tener un sueño (clonado de su máximo impulsor Ernesto Samper) que es ser ex presidente.
Será entonces otra campaña escuchando las explicaciones y las miles de excusas sobre su real participación en los hechos que desembocaron en el proceso 8 mil. Será otra campaña en donde salga a brillar la Monita Retrechera, el dinero del cartel de Cali y la caja con dólares que el propio Serpa llevó a San Andrés. Lo novedoso de esta campaña es que, convenientemente, Serpa ha dado a entender que se distanció políticamente de Samper y el ex presidente ha sugerido que se siente más cercano a Uribe Vélez. Pero es tan evidente la maniobra que ni los incautos la aceptarán: es claro que la cercanía de Samper enloda a cualquiera y qué mejor para el partido de Traquetos que ensuciar a Uribe con la proximidad de Samper.
Supongo que el liberalismo oficialista y opositor debe estar tremendamente preocupado por el anuncio de Serpa, pues nuevamente estará un perdedor en la contienda electoral. Además, los que enfrentarían a Serpa deben estar entusiasmados con la idea, pues derrotar a Serpa es solo cuestión de paciencia: parodiando una frase de Humphrey Bogart, “no hay que contradecirlo: basta con esperar, él lo consigue solito”.
Pero el anuncio además, contradice uno de los argumentos expuestos por ese partido en contra de la reelección. Básicamente una de las razones para oponerse a un segundo periodo de Uribe es que no permite la renovación y la aspiración de las nuevas generaciones políticas. Pero resulta que las candidaturas eternas generan exactamente el mismo efecto: aplazan las aspiraciones de jóvenes cuyas ideas son más interesantes y sus trayectorias son menos cuestionables: Rodrigo Rivera Salazar, por ejemplo.
Hay tres situaciones ideales para el país: que sea aprobada la reelección, que Serpa sea candidato liberal y que Navarro represente a algunos sectores de la izquierda que ven en Horacio a un politiquero tradicional. ¿Porqué son ideales estas situaciones? Porque Uribe resultaría elegido, otra vez, en la primera vuelta y tendríamos otros 4 años de seguridad y de desarrollo para el país. Así mismo, porque con Uribe en la Presidencia por otro periodo, las Farc recibirían un golpe contundente: si están replegadas (cosa que siempre he dudado) deberán continuar escondidas, lo que les resta acción proselitista y les quitaría el poco apoyo que tienen en algunas zonas del país. Y si están en acción, porque los combates y la persecución desgastan a un aparato militar que está por fuera del Estado.

miércoles, julio 27, 2005

Mi sitio recomendado: San Victorino.

Fotos: Izquierda, Plazoleta de San Victorino antes. Derecha, plazoleta de hoy.
San Victorino es el sector comercial más tradicional de Bogotá. Durante décadas, la plazoleta fue invadida por centenares de casetas en las que se encontraba desde un alfiler hasta un televisor. Después de un gran esfuerzo de las autoridades distritales, la plazoleta fue desalojada y ahora es un enorme espacio con una escultura en uno de sus costados.
Antes, hablar de San Victorino era sinónimo de inseguridad y de productos de pésima calidad. Muchos hicieron dinero con medicamentos adulterados que eran comercializados en las droguerías del sector. Ni hablar de caminar por San Victorino, pues las calles estaban cerradas por la presencia de los vendedores ambulantes que ofrecían cobijas, cojines, aparatos para cortar icopor y hasta regletas para dibujar círculos sin fin.
Caminar por el centro de las calles era lo común. El bullicio propio de un sitio en donde se encuentran vendedores y compradores era la nota predominante de San Victorino, al que muchos osaron llamar el unicentro de los pobres.
Desde hace varios años soy visitante ocasional de San Victorino. Me encanta el plan de abordar un bus de Transmilenio y en pocos minutos estar en la estación de la Caracas con calle 11. Al salir de la estación, un policía bachiller tiene una gruesa cuerda para evitar que los peatones crucen la vía mientras el semáforo peatonal esté en rojo. Unos pasos y quedo sumergido en ese mundo efervescente, en donde se que puedo conseguir lo que necesite a un precio muy razonable: mejor dicho, no hay un sitio en Bogotá en donde pueda conseguir lo que necesito a un mejor precio.
Hacía más de 6 meses que no iba a San Victorino. Durante ese tiempo el alcalde Garzón retiró a los vendedores ambulantes del sector. Al recorrer las calles para llegar a la plazoleta, generalmente uno se encontraba en la mitad de las vías con la tranquilidad de caminar sin correr el riesgo de ser atropellado por un vehículo. Pero esta vez fue distinto. Comencé a caminar y me encontré en la mitad de la calle, viendo que unos pocos carros se me venían encima, transitando por unas calles que fueron recientemente señalizadas, pavimentadas y arregladas para peatones y vehículos.
Sin embargo, el sector bullicioso de antaño está hoy en poder del silencio, del murmullo de unas pocas personas hablando y ese ruido propio de vendedores y compradores callejeros desapareció. Son solo añoranzas del desorden y el caos.
San Victorino: El sitio cuyos vecinos eran los habitantes de la zona más peligrosa de Bogotá por el consumo de narcóticos y por la violencia extrema que se vivía y que hace pocas semanas terminó su demolición (el Cartucho); la zona invadida por vendedores ambulantes en todos sus rincones; el sector al que era mejor ir con la ropa más vieja y la peor expresión en el rostro; es hoy otra cosa: calles amables para recorrer y ver vitrinas, antojarse de alguna cosa inútil, regatear el precio de un pantalón, de un cuaderno o de los juguetes para una piñata; aceras aseadas y disponibles para caminar (claro, con la precaución necesaria al recorrer un sitio del centro de cualquier ciudad del mundo); precios para que un presupuesto bien manejado pueda lograr nuevamente la utopía del ahorro y la posibilidad de encontrarse con un campesino que recorre las calles junto a la señora que acaba de bajarse de un Mercedes de modelo reciente; o al agente de policía que camina desprevenido junto a la hija de un General que busca los mejores precios para presumir ante sus amigas.
Hoy, San Victorino es el sitio que recomendaría a aquellos que buscan conocer de verdad a Bogotá: los buses de Transmilenio enmarcan el sector por la avenida Jiménez y por la Caracas. En su arquitectura se pueden encontrar sitios maravillosos que han entrado en fase de conservación y la plazoleta, aunque un poco fría, permite el tránsito de los desprevenidos bogotanos de todos los estratos sociales y culturales.
Muchas cosas han ocurrido en Bogotá en los últimos tiempos... ¿quién se iba a imaginar que San Victorino sería un sitio para recomendar a los visitantes que quieran conocer más profundamente a Bogotá?.

martes, julio 26, 2005

Comprar la producción de coca: una propuesta peligrosa

En las últimas horas el Presidente anunció que el Estado les compraría a los campesinos del Meta, la producción de los sembrados de coca.
Con la propuesta se abre un debate sobre uno de los temas más sensibles para los colombianos, pues está medida tiene tanto de largo como de ancho. Que el Estado compre la producción de una empresa ilícita es cuestionable. Que una parte de los recursos del Estado se destinen a la compra de hoja de coca es criticable, pues los beneficiarios finales de ese dinero podrían ser los cabecillas de las Farc o de las AUC: Es sabido que los narcoterroristas son propietarios de miles de hectáreas sembradas con coca y amapola, pues en la diversificación propia del negocio, han pasado de cobradores de peaje, llamado impuesto al gramaje, a ser propietarios de sembradíos que además custodian con los niños combatientes de siempre. Entonces, después de algunos desvíos, practicando sus habilidades para el lavado, seguramente los máximos receptores del dinero serían los dirigentes de los grupos armados ilegales.
Otro asunto preocupante es que el lanzamiento de la osada propuesta, como ocurre en cualquier economía de mercado, hará que el precio del producto suba e incluso duplique su valor. En ese evento, el Estado pagaría mucho más de lo que realmente vale el producto en el mercado negro del narcotráfico. Eso, sin muchas vueltas, es un despropósito.
En este mismo sentido, es preocupante que el país solo conozca el título de la propuesta y no el contenido, los pormenores y detalles de la misma, porque sería muy grave que el presidente Uribe hubiera lanzado semejante bomba sin un análisis profundo, por lo menos con sus más cercanos colaboradores. Pero también inquieta que esta propuesta sea solo una frase suelta, porque el asunto debe tener un contenido, un seguimiento y unos controles especialmente estrictos.
Si algo afecta a los productores de coca es justamente la dificultad para vender, la imposición de condiciones por parte de los compradores y la incertidumbre de un mercado ilícito. Pero, al ser el Estado el comprador, obviamente el cultivo de coca se torna en un sembrado virtualmente legal y eso motivaría la difusión de la siembra de coca.
Entonces, ya que el Presidente anunció el plan de compra, es urgente que la Casa de Nariño informe todos los detalles del tema, porque surgen dudas que deben ser resueltas prontamente, como por ejemplo, los mecanismos que se operarán para que los campesinos que vendan el producto, adquieran un compromiso para erradicar manualmente sus cultivos, pues, de lo contrario, no tendría ningún sentido la inversión del Estado en la compra de coca.
Además, la compra debe hacerse con lupa, evitando que narcoguerrilleros, narcoparamilitares, testaferros o narcotraficantes, tengan acceso a esos dineros, pues sería una imprudencia de enormes dimensiones, que el dinero que se debe destinar a los programas bandera del gobierno, termine en manos de los terroristas.
Otro asunto preocupante es el destino que se le dará a la producción que compre el Estado: poner ante semejante tentación a funcionarios públicos y a los miembros de las Fuerzas Armadas es añadirle a las seducciones del dinero y de los delincuentes, una arandela más que puede degenerar en un incremento de la corrupción.
El gobierno nacional no se puede llamar a engaños: el anuncio de comprar la cosecha de coca tiene que ser reflexionado y debatido por el país y una decisión de semejante magnitud no se puede tomar a la ligera. El General Castro, Director de la Policía Nacional, aseguró que la práctica de comprar la ubicación de cultivos ilícitos y de pasta de coca es cotidiana y que la información hay que pagarla. Pero una cosa es la información y otra muy distinta un producto ilícito que es el combustible del conflicto en Colombia.El tema de los cultivos ilícitos debe ser abordado con seriedad y estudiarse a fondo las alternativas existentes hasta el momento: compra de la cosecha, sustitución de cultivos, erradicación manual o fumigación; o todas estas tácticas activas, pero teniendo claros los objetivos y las consecuencias detalladas de cada medida.

lunes, julio 25, 2005

Director de Telesur dice que su canal es estratégico

Hace algunos días recibí de un corresponsal llamado Lector Veraz, un documento sobre Telesur, escrito por su director, el uruguayo Aram Aharonian y publicado por la Red Voltaire .
Supongo que el documento pretendía desmentir el artículo sobre Telesur publicado por Atrabilioso la semana anterior. Lamentablemente para el corresponsal, el artículo solo confirma la teoría expuesta.
La explicación para su lanzamiento resulta ya interesante: “Vernos es conocernos, reconocernos es respetarnos, respetarnos es aprender a querernos, querernos es el primer paso para integrarnos. Si la integración es el propósito, teleSUR es el medio”. Veamos entonces el asunto del respeto: albergar guerrilleros, denunciar cada rato la intención de colombianos de asesinarlo (por supuesto sin pruebas y sin capturas), establecer un bloqueo económico contra Colombia para lanzar una cortina de humo frente al hecho de tener al canciller de las Farc en su territorio con cédula venezolana... ¿ese será el respeto ofrecido? .
En cuanto al aspecto noticioso, Aharonian anuncia que “una red de colaboradores en toda la región garantizan una cobertura amplia y responsable, en el marco de una agenda propia. O sea, la verdad sin cortapisas. Los regímenes dictatoriales siempre han hablado de la verdad sin cortapisas. Sin excepción, todos los dictadores se han sentido dueños de la verdad. Pero hablar de verdad, objetividad, etc., en un medio de comunicación suena muy bien como teoría, pero el resultado es siempre la divulgación de “verdades reveladas” y esas verdades, por su naturaleza, no admiten discusión. Si algo es verdad, ¿cómo se va a debatir? ¿cómo se va a analizar con puntos de vista y opiniones si es la verdad sin cortapisa?
Pero hay contradicciones evidentes en la propaganda de Telesur: “Nojolivud: Películas contemporáneas producidas en países no latinoamericanos y ajenas al sistema hollywoodense”. Es decir, todo lo que sea a menos que venga de los Estados Unidos. Y eso está bien, pues están en su derecho de emitir contenidos distintos a los estadounidenses. Pero después dice: “Voces en la cabeza: Nuevas tendencias musicales latinoamericanas: hip hop, rap, rock, pop, punk, ska, raggamuffin, electrónica”: Esto es nuevo: el Hip Hop , el Rap , el Rock , el Pop , el Punk y la electrónica son las representantes de la cultura musical latinoamericana. Entonces, ¿cuál es la real identidad y el criterio del contenido? se rechazan las películas pero se acepta, asimila y se vende la idea de apropiarse de la música nacida básicamente en los Estados Unidos. Además, como es obvio, si Telesur está luchando contra la penetración cultural gringa, pues esa música no tendría posibilidades en la parrilla.
Otro elemento que manifiesta la verdadera intención y no la propaganda que están haciendo para disfrazar el proyecto es el siguiente: “Telesur es, sin dudas, un proyecto político y estratégico”: No habría encontrado un resumen mejor para el artículo y los comentarios del foro de Atrabilioso: esta frase lo dice todo y manifiesta abiertamente la invasión ideológica con verdades incuestionables.
Pero el “Mariscal” de la invasión es confirmado posteriormente: “Insisten en preguntarnos quién garantiza que no se vuelva un canal propagandístico, gobiernero. Y respondemos que nadie”. El tema es claro: nadie se podrá quejar de un canal de propaganda populista castrochavista, porque desde el principio se advierte el criterio impositivo de los contenidos.
Lo cierto es que si alguien dudaba de la intención y de la orientación del canal, el mismo documento lo confirma.

jueves, julio 21, 2005

¿Madera plástica colombiana?

En el mundo entero, uno de los más grandes interrogantes en materia ambiental es ¿qué hacer con el plástico? Sabemos que no se degrada, que cada día se generan cientos de toneladas de desechos de éste y que su tratamiento y reciclaje es difícil, aún en los países desarrollados.
Sin embargo, en Colombia el plástico de diferentes tipos tiene futuro y su utilización se dará en todo lo que la imaginación quiera crear. En Agroexpo, la feria que actualmente se realiza en Bogotá, el SENA adecuó todo un pabellón del recinto de Corferias para exponer su contribución al sector agropecuario colombiano.
Sin embargo, mientras esperaba probar una galleta de café en la exposición del SENA, me topé con una mesa llena de plástico molido. Lo último que esperaba ver en Agroexpo era una muestra de polietileno o polipropileno: mi expectativa se reducía a vacas, caballos y tractores. Entonces decidí acercarme a la mesa y de repente un soldado se hizo a mi lado. Con sus ojos llenos de emoción (requisito indispensable en todo soñador que emprende la conquista de sus metas) me mostró su proyecto.
Se trata de la MADERA PLÁSTICA, hecha a partir del plástico reciclado (envases de cualquier especie). El proceso se inicia moliendo el material dos veces. Posteriormente es lavado y luego fundido para luego darle la forma que la imaginación decida. En la muestra, Jorge Rocha, soldado de mi pueblo que está vinculado al programa de Emprendedores del SENA, exhibe orgulloso los resultados de su idea: postes para corrales y cercas, barandas, vigas que en su interior tienen una varilla de hierro para hacerlas más fuertes y permitir el uso de este material en la construcción de viviendas e incluso de puentes.
Entonces le pregunté ¿esto se puede utilizar para hacer casas? Claro, me respondió, esto sirve para todo lo que su imaginación quiera hacer. Luego me mostró los postes y recordé el problema que tienen los campesinos con los cercados de sus parcelas, pues cada cierto tiempo tienen que internarse en el monte, talar árboles y sembrar los postes para luego alambrarlos, pues la humedad y la intemperie hacen de las suyas con la madera vegetal dejando los cercados prácticamente inútiles después de un breve tiempo. Aún recuerdo a un campesino que tenía un toro enamorado que decidía conquistar a su vaca arrancando los cercados.
Sin embargo, los postes de este material producto del reciclaje de plásticos, es inmune a las plagas, a las sustancias corrosivas, a la humedad y a la intemperie. Estas ya son unas grandes ventajas para que el uso de estos postes se masifique. El hecho de salvar cientos de árboles en las diferentes regiones del país debe ser un argumento contundente para impulsar esta idea.
Pero la madera plástica no se queda ahí. Mientras un poste de cemento puede durar entre 10 y 15 años, el de plástico tiene una vida útil de 300 años y una garantía de 50. Otro hecho importante es que el material se trabaja con las mismas herramientas que la madera vegetal: se puede tornear, curvar o termoformar, tallar y pirograbar.
Y aún hay más: la idea de Jorge Rocha es aplicable para estructuras marinas en plástico, muelles, camas, invernaderos, cuartos fríos, plazas de toros, carrocerías y todos los usos que de manera usual se le da a la madera.
Dos cosas llaman la atención de este proyecto: lo interesante que resulta la idea en términos financieros por la duración del material y sobre todo, el componente ambiental, pues además de la preservación de los bosques mediante la conservación de los árboles, también contribuye de manera decidida a darle un destino útil y duradero a los diferentes tipos de plástico.
Bien por el SENA. Que bien por el soldado Jorge Rocha. Felicitaciones a la ingeniera Sandra Patricia Herrera, instructora del SENA y a Elkin Gualtero, administrador del medio ambiente. Son estas ideas las que marcarán la diferencia y permitirán la construcción del país.

martes, julio 19, 2005

Solo son héroes...

(Recordando EN EL DÍA DE LOS HÉROES a algunos de los que han derramado su sangre por este país)
El teniente Juan Carlos Torres Prieto de 24 años, comandaba una compañía del Cuerpo Elite de la Policía en Medellín. El oficial tenía, como todos los de su unidad, la misión de capturar a Pablo Escobar Gaviria. En su primera asignación, Torres Prieto y una docena de agentes se desplazaron a realizar un allanamiento en La Estrella, en cercanías de Medellín. Después de la operación policial, Torres Prieto y sus agentes abordaron un camión de regreso a la Escuela de Policía Carlos E. Restrepo. En un puente a la entrada de Itagüí un campero Totoya cargado con dinamita explotó al paso del camión: el resultado: el teniente Juan Carlos Prieto y los doce agentes murieron en el sitio.
A sus 29 años, Manuel Virgüez era teniente de la Policía y estaba próximo a ascender a Capitán. Mientras llegaba la hora para la ceremonia de ascenso, Virgüez fue trasladado al Casanare. En el camino, el teniente fue emboscado por una cuadrilla de las Farc. El combate se prolongó por horas y mientras intentaba salvar la vida de uno de sus hombres heridos, Manuel fue asesinado por un francotirador. Unos días después del funeral, Manuel Virgüez fue ascendido al grado de Capitán de la Policía Nacional.
Juan Carlos Prieto tenía 28 años y lucía una mirada profunda que llamaba la atención de todos por el azul profundo de sus ojos. En los acostumbrados traslados, propios de la actividad de los oficiales de la Policía, Juan Carlos fue enviado al Departamento de policía Cauca. De inmediato, el capitán Prieto asumió el comando de las Cobras (así se llaman las unidades antiguerrilla de la Policía). Unos días más tarde llegó al comando una información sobre la presencia de las Farc en una zona rural del Cauca. Torres alistó a su personal y emprendió el camino para enfrentar a los terroristas. En el camino el camión fue alcanzado por un bus escolar que decidió seguir detrás del vehículo de la policía, pese a las indicaciones que le hacían los agentes que viajaban en la parte posterior para que tomara distancia. En una curva se presentó una emboscada de las Farc. Fueron varias horas de combate. Inicialmente la intención del grupo de Prieto era evitar que los niños que viajaban en el bus resultaran heridos. Sin embargo, la incapacidad mental de los guerrilleros nunca les permitió diferenciar entre unos escolarres y un grupo de uniformados: Los terroristas de las Farc atacaron por igual al bus con niños y al camión. Fue entonces cuando la guerrilla comenzó a acercarse a las posiciones de los policías. En un momento dado Juan Carlos lanzó una granada que hirió a varios guerrilleros y de paso develó su posición: el fuego nutrido hizo salir al Capitán del sitio y fue herido al tratar de refugiarse debajo del camión. Entonces, en el sitio en el que se encontraba indefenso, pues las heridas le afectaron un brazo y las dos piernas, tres guerrilleros lo sacaron arrastrado y viendo que estaba vivo, decidieron sacarle los ojos y luego, unos minutos más tarde, ejecutar al Capitán.
El teniente Junco era el más alto de su curso de oficiales. Además, era de los viejos de su generación, tenía 26 años, y pertenecía al grupo de los más solidarios y entregados a su profesión. Como la mayoría de sus compañeros fue trasladado a Medellín. En la vía a La Palma, Junco alcanzó a observar movimientos extraños en un vehículo. Hizo detener el carro sospechoso y fue recibido a tiros por los ocupantes del carro. No tuvo tiempo de reaccionar: Con el primer impacto de bala, el cadáver de Junco quedó a la vera del camino.
El coronel Jaime Ramírez era uno de los mejores oficiales antinarcóticos del país. Su larga experiencia le valió el nombramiento como Director de Antinarcóticos de la policía Nacional. No pasó mucho tiempo antes de conseguir el mayor logro de la lucha contra las drogas hasta ese momento: Junto con el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, localizó y destruyó los laboratorios de Tranquilandia en las selvas colombianas, cuyos dueños eran los miembros del Cartel de Medellín. La venganza tampoco se hizo esperar y al regresar con su familia de un fin de semana en Villeta, fue interceptado en el puente sobre el río Bogotá en los límites entre Fontibón y Mosquera. Cinco individuos dispararon sus ráfagas contra el campero en el que se desplazaba el oficial con su familia. Cuatro ataúdes, el del coronel Ramírez, su esposa y sus dos hijos mostraron el sacrificio de este oficial de la Policía Nacional.
Cada uno de ellos era un excelente policía. Cada uno tenía una historia, una familia y un futuro y no son ni serán un número más. Tampoco me resignaré ante la teoría que al llevar un uniforme se exponen a eso y que por tal razón es justificable su muerte, como lo ha insinuado El Tiempo.
Estas historias me duelen, porque a muchos de ellos tuve el honor de contarlos entre mis amigos y por eso soy testigo de su sacrificio, tesón y compromiso. No cambié sus nombres, ni modifiqué las historias, porque a la gente que da la vida por un país no se la puede condenar al anonimato.
Para mayor información sobre el día de los HÉROES CAÍDOS EN COMBATE, visite El blog Kozure.

lunes, julio 18, 2005

Telesur: un intento de capturar países sin asaltarlos

Las invasiones culturales de hoy se ejecutan a través de los medios de comunicación. El anunciado canal Telesur representa un intento por invadir cultural y políticamente a todo el continente, con las arcaicas ideas de Fidel que se han remozado con las acciones y el discurso de Hugo Chávez Frías.
Ambos quieren emprender una campaña de invasión sin batallar, soñando con seguir uno de los conceptos del filósofo de la guerra Sun Tzu: “los verdaderamente hábiles en la guerra, capturan las ciudades enemigas sin asaltarlas”. Telesur entonces será, para estos personajes, la punta de lanza para la captura de ciudades y países enemigos, es decir, todos aquellos cuyos gobiernos no profesan ni rinden culto a las ideas de pobreza, miseria y retroceso económico que viven países como Venezuela y Cuba.
El pretexto que anuncia a Telesur como la contraparte de CNN para Latinoamérica es solo una frase de venta que podrá sonarles muy bien a algunos "mamertos trasnochados", como los bautizó Alejandro Gaviria en su última columna en El Espectador. Sin embargo, la frase contiene la amenaza de difundir los populistas y efectistas discursos antiyanquis, que son música sin letra ni contenido para algunos incautos. Y claro, al ser un canal con esa orientación, los objetivos de sus ataque serán los países que actualmente mantienen una buena relación con los Estados Unidos y hoy por hoy, la lista la encabeza Colombia.
Entonces, por solo 16 mil dólares mensuales, salidos de los impuestos que pagamos los bogotanos (más de 32 millones de pesos con los que se pagarían, por ejemplo, 70 máquinas de coser para generar alternativas de trabajo en igual número de hogares) la alcaldía de Luis Eduardo Garzón difundirá, a través de Canal Capital, permanentes ataques contra Colombia y contra todo lo que tenga la “bendición” estadounidense.
En cuanto a los anuncios del canal (desde el desayuno se ver el hambre que se va pasar) llama la atención la presencia de Manuel Marulanda Vélez, no por inesperada, pues de los aliados de Tirofijo se puede esperar esto y mucho más, sino porque demuestra una de las intenciones del canal: apoyar decididamente a las Farc en su intento desesperado e inútil por ganar una revolución fracasada, cuya victoria no pudieron alcanzar ni con todas las condiciones favorables a su disposición en la ingrata zona de distensión.
Entonces, en el mejor de los casos, la expectativa se enfoca a los contenidos, que algunos esperan no sean distorsionados. En este sentido, Germán Yances, respondiendo a una invitación de Atrabilioso, comentó lo siguiente: “Quienes creemos en el pluralismo como un valor fundamental de la democracia vemos como algo necesario la creación de espacios donde se hagan visibles personajes, puntos de vista y análisis que representen e interpreten otra cara de la situación actual, diferentes a las verdades oficiales y acomodadas que muestra la gran prensa. Y ese es el servicio y la función que se espera cumpla un canal como Telesur. No obstante, Telesur debe cuidarse de no idealizar y hacer propaganda de radicalismos ni de formas violentas de protesta. Las imágenes difundidas por Telesur, y que han abierto la polémica, sugieren una visión desde el otro extremo de los hechos, que podrían dañar la imagen de un proyecto informativo valioso".
Entre tanto, en Argentina, las objeciones no se han hecho esperar: “El objetivo real es clarísimo (aunque se describa como el de "hacer conocer la cultura de nuestros pueblos", lo que es obviamente sólo un eufemismo para poder gastar el dinero de los impuestos, naturalmente): nada menos que la propagación de la ideología de izquierda que es claramente el denominador común de los gobiernos asociados en el proyecto.
La gente no puede dejar de advertir la enorme gravedad que conlleva esta sociedad. Sólo con mirar quiénes son sus socios (Fidel, Hugo, Néstor y Tabaré) y quiénes no (Lagos, Lula, Toledo, Fox, y algunos otros) se puede deducir cual será el previsible "discurso cultural" de Telesur
”. Apartes de El diario exterior. com
Seguramente no hay mucho de que preocuparse, si la teleaudiencia tiene claro el material que va a recibir, pues seguramente el rating lo alimentarán los mamertos trasnochados y los niños incautos que sueñan con una revolución para garantizar la presencia de muchos parásitos en el poder. Pero no sobran las advertencias en una región cuyo control aspira a tener Fidel Castro a través de su clon, Hugo Chávez Frías.

jueves, julio 14, 2005

Pablito, Pablito... el materno no es un jueguito

Foto izquierda: Pablo Ardila. Foto derecha inferior: panorámica del Materno Infantil.
Pablo Ardila, el actual gobernador de Cundinamarca es lo que llaman los muchachos de hoy un chico play: se viste informalmente, sus peinados siempre están de acuerdo al último alarido de la moda y casi nunca está en Colombia sino en el apartamento de su familia en Nueva York.
Seguramente entró a la política porque al ser uno de los propietarios del tabloide El Espacio, sintió que en el vecindario (a pocas cuadras quedan las instalaciones de El Tiempo) han desarrollado durante décadas una actividad periodística que solo les interesa como plataforma para sus ambiciones políticas. Posiblemente Pablito se lanzó a la gobernación de Cundinamarca para tener la posibilidad de incluir ese cargo en su hoja de vida que obviamente utilizará en el desarrollo de su carrera política.
Lo que no imaginó Pablito es que después de tantos años le correspondería enfrentar uno de los problemas más complejos: el hospital Materno Infantil. En días pasados el Consejo de Estado decidió que el Materno era propiedad del departamento de Cundinamarca y no de la fundación que desmanteló al hospital San Juan de Dios. Pues bien, Pablito leyó el concepto del Consejo de Estado y decidió, a las pocas horas liquidar el centro asistencial, supuestamente porque el fallo de la corporación así lo indicaba.
De nada sirvió que un magistrado del propio Consejo de Estado le explicara que en ningún momento la decisión implicaba la liquidación del hospital. Pablito se enojó y pidió que el consejero que hizo la aclaración se retractara.
Tampoco han servido hasta el momento las soluciones planteadas por el Alcalde Garzón, quien de paso tiene un grave problema, pues unos días antes de la decisión de Pablito, el Distrito firmó un contrato por 9 mil millones de pesos con el hospital Materno Infantil.
En las últimas horas, el gobierno nacional puso en la mesa diferentes soluciones para salvar al hospital: el Estado asumiría el pasivo pensional y le entregaría saneada la institución a Bogotá, simplemente con la decisión de Pablito de hacer la transferencia del hospital de Cundinamarca al Distrito. Incluso el vice ministro de Salud ratificó la propuesta que parece tener el aval de Lucho Garzón, quien ha dado pistas de aceptar el manejo del Materno Infantil. En este mismo sentido, los trabajadores han anunciado que llevan entre 8 meses y tres años sin recibir sueldo y que ellos están dispuestos a negociar esos salarios y a renunciar a primas, cesantías y vacaciones. Pero Pablito no está convencido: el quiere cerrar el hospital Materno Infantil, porque los bebés y las parturientas pueden ser atendidas “divinamente” en los hospitales de Facatativa y Fusagasuga.
Pero Pablito todavía lo está pensando. Lo último que le dijo al vice ministro de Salud es que la decisión de liquidar al Materno Infantil sigue en pie, porque las soluciones no le gustan, porque el hecho de que el centro hospitalario puede ser financieramente viable no son argumentos suficientes para modificar la decisión de Pablito. Asi lo expresó repetidamente en su intervención ante la Asamblea de Cundinamarca.
Ardila Pablo está jugando con la salud de miles de mujeres y niños por pura y simple terquedad, unida a la incapacidad mental que demuestra para enfrentar las crisis y a la sordera que padece para escuchar las propuestas que benefician a la nación, al Estado y a los servicios asistenciales de salud de Bogotá, Cundinamarca y sus zonas de influencia.
Por todo esto parece lógica la propuesta del asesor legal del Materno Infantil de interponer un recurso de revocatoria directa contra el gobernador, pues en un caso tan simple de resolver se ha enredado en un mundo de vanidades y estupidez que demuestran su incapacidad para gobernar los destinos de cualquier comunidad.Esperemos que Ardila logre entender las propuestas y busque un asesor (así sea uno de los mediocres que lo rodean) para que le muestre las bondades de tomar una decisión que le permita al Materno Infantil continuar con su servicio a las comunidades con menos recursos. Ya después podrá retirarse para dedicar sus energías a actividades que seguramente puede entender mejor, como dirigir las fotografías de las modelos desnudas que aparecen en su tabloide o arriesgarse a diagramar las páginas llenas de muertos y de textos mal elaborados y repetitivos que se venden como pan caliente en los estratos culturales más bajos. Ah... y que esa inteligencia que posee lo ilumine para llenar el crucigrama del Espacio: así tendrá su día completamente ocupado y dejará en el olvido (esperemos que para siempre) sus aspiraciones políticas.

miércoles, julio 13, 2005

Se perdió la herencia

Cuando mi esposa llegó a Bogotá, hace más de 13 años, encontró una ciudad sucia y con los separadores de las avenidas convertidos en basureros. El primer recuerdo que tiene es el de mirar a sus familiares y suplicarles que reconsideraran la permanencia en la capital del país.
Mis recuerdos de esa ciudad son ingratos: basura, tráfico imposible, peatones cruzando por cualquier parte y en cualquier momento, conductores de buses, busetas y colectivos disputándose los pasajeros en cada calle, pasajeros abordando los vehículos en el carril central de una vía arteria y toda la barbarie de la que éramos testigos impotentes.
Pero llegó un personaje que comenzó a cambiar la cara de la ciudad: Jaime Castro organizó la casa por dentro, estructuró las políticas financieras y volvió viable una ciudad que era tierra de nadie.
Después los bogotanos eligieron a Antanas Mockus, un ciudadano que tenía en la cabeza un proyecto de ciudad. Poco a poco nos fuimos acostumbrando a los símbolos, como las tarjetas rojas que eran enrostradas a alguien que incumplía una norma de tránsito. Comenzaron a aparecer las cebras en los cruces difíciles y, por supuesto, la inversión en semáforos peatonales fue evidente. Con los símbolos los bogotanos comenzamos a transitar el camino de la civilidad y fuimos recuperando los elementos mínimos para el respeto de los derechos ajenos. El proyecto Mockus entonces, fue un intento de despertar al ciudadano frente a la responsabilidad social y frente a los compromisos que adquiere como asociado de una nación.
Con el esquema financiero que Jaime Castro había organizado y con el ahorro que Mockus hizo, llegó a la Alcaldía Enrique Peñalosa, quien tenía el deber de invertir adecuadamente el enorme presupuesto que se nutrió aún más, con la descapitalización de la Empresa de Energía de Bogotá.
En la cabeza, Peñalosa tenía una ciudad amable, con un sistema de transporte masivo que permitiera disminuir, poco a poco, la guerra del transporte público en Bogotá. En su sueño, supongo que la ciudad era todo un parque, llena de ciclorrutas, de plazas hermosas, de bibliotecas de grandes dimensiones, sin carros particulares y con Transmilenio recorriendo los principales ejes viales de la ciudad.
Cuando comenzó a sonar el asunto de Transmilenio, confieso mi escepticismo, porque no creía posible que un sistema de semejantes dimensiones fuera posible en la caótica Bogotá. Además, la idea enfrentaba a los monopolios del transporte capitalino que eran verdaderas mafias con representación en el Concejo de Bogotá. Un poco más de un año fue suficiente para que el sistema de transporte masivo fuera realidad. Entre tanto, los bogotanos despertábamos frente a una ciudad con visos de desarrollo, con muestras de civismo y con muchos participantes en las reglas de convivencia.
De pronto nos encontramos con bogotanos que querían a su ciudad, algo impensable diez años atrás, gente que defendía las obras y tenía despierto el sentido de pertenencia: Bogotá había dejado de ser tierra de nadie para convertirse en el lugar de todos: el proceso funcionó y el amanecer de una nueva ciudad aparecía frente a todos.
Nada es perfecto, pero las cosas estaban bien encaminadas: la continuidad de un modelo de ciudad estaba dando frutos.
Hoy, dos años después, la ciudad ha sufrido un retroceso en la civilidad: otra vez se incrementó el irrespeto por las normas, la guerra de los conductores de transporte público y la indolencia frente a un espacio que nos pertenece a todos. Claro: Lucho Garzón posiblemente tiene en su cabeza otro modelo de ciudad, pero no se ve, no se siente, no se manifiesta en la cotidianidad de los bogotanos. Otra vez volvió a dormirse el sentido de pertenencia, que esperamos despierte con furor cuando termine la nefasta administración de Garzón y de su clientela parásita y corrupta.