jueves, septiembre 29, 2005

El ventilador de Carlos Náder

El cinismo del ex Presidente Alfonso López Michelsen es realmente contundente. En su declaración ante la Fiscalía por el caso Santofimio, López afirmó que “tenía la idea de que Carlos Náder había presentado a Santofimio con Pablo Escobar”.
Pocos días después de conocerse la información, el propio Carlos Nader (el que está siendo investigado por las amenazas contra el periodista Daniel Coronell) le envió una carta al ex Presidente en la que le solicita rectificar la información.
Como será de contundente la misiva, que López salió por todos los medios disponibles a enmendar su error JURAMENTADO. Unos días después de recibida la solicitud de rectificación, el ex Presidente López reconoció su error, o ¿será perjurio?, primero en la W Radio y posteriormente en una carta: “Me equivoqué en cuanto a que usted le hubiera presentado a Pablo Escobar a Santofimio”, reconoce López, aunque advirtiendo que lo que dijo no fue una afirmación contundente: “Dije textualmente: ‘Yo tengo la idea de que’, lo cual es muy distinto a declarar ante la justicia y bajo juramento tal cosa”. Eso significa, según López Michelsen, que la magia de una frase etérea, antepuesta a una afirmación, libra de toda responsabilidad a quien emite dicha afirmación. Si López no tenía certeza sobre lo que declaraba, tenía dos opciones: o decía específicamente que lo que iba a afirmar era un chisme de pasillo o daba el nombre de la fuente que le había suministrado esa información. Lo que queda claro, hasta aquí, son los motivos por los que tanto admira López a Santofimio: el manejo y manipulación de la palabra.
En la carta, el ex congresista Carlos Nader soltó varias bombas que el país aún no ha asimilado. Lo primero que hizo fue desmentir a López: “Yo nunca los presenté por la sencilla razón de que nunca fui amigo, ni allegado, ni cercano al señor Escobar, ni nada parecido”.
Pero luego lanzó una verdadera carga de profundidad cuando dio a conocer las circunstancias en que conoció a Pablo Escobar: “Fue en la suite Medellín que usted (hablando de López Michelsen) ocupaba en el Hotel Intercontinental de esa ciudad con motivo de su segunda campaña presidencial, por allá en 1982, en una reunión en la que además de Escobar y su tropa se encontraban, entre otros, usted mismo, Santiago Londoño White, Ernesto Samper Pizano, el senador Federico Estrada Vélez, el representante Jairo Ortega, su hijo Felipe López (quien entró y salió de la habitación conmigo) y yo”.
¿Cómo así que López Michelsen, Ernesto Samper Pizano y Felipe López (propietario de la revista Semana) entre otros, estaban reunidos con el capo del cartel de Medellín? ¿De qué estaban hablando con uno de los mayores delincuentes que ha tenido el país? ¿Tenía algo que ver con la segunda campaña presidencial de Alfonso López Michelsen? Son tres preguntas que necesitan respuesta de sus protagonistas, pues hasta hoy, NINGUNO DE ELLOS ha salido a desmentir o aclarar las afirmaciones de Nader, que de paso, se constituyen en una seria prueba sobre los vínculos de la mafia con los más altos niveles de la clase dirigente colombiana: un ex Presidente, un futuro Presidente y el propietario de un medio de comunicación. Es que una cosa es suponerlo, sospecharlo, escuchar los comentarios de pasillo y otra muy distinta que la situación sea confirmada por escrito por un testigo de primera mano.
Sin embargo, López Michelsen culpa de la situación al propio Nader, pues “cometió el error de ufanarse de haberle salvado la vida a muchos distinguidos colombianos que Escobar tenía en la mira”.

miércoles, septiembre 28, 2005

Nadie se pone de acuerdo sobre los secuestrados en Colombia

La semana anterior se presentó un enfrentamiento diplomático entre la cancillería colombiana y el gobierno francés. El motivo: las conversaciones que sostuvieron representantes de Francia con Raúl Reyes, narcoterrorista que actúa además como jefe de prensa de las Farc.
En el fondo, lo que se está viendo es una aproximación diferente al problema de las Farc: mientras que para los franceses, y también para otros europeos, las Farc son paladines de la justicia social, para Colombia son unos delincuentes, narcotraficantes y terroristas.
La ingenuidad europea raya en el absurdo: los “paladines justicieros” no pueden ni podrán explicar el desplazamiento forzado de comunidades enteras, ni tienen argumentos para defender el secuestro, ni podrán explicar como destruyen pueblos con cilindros bomba. Los europeos se hacen los de la vista gorda frente a la destrucción de puentes, carreteras e infraestructura eléctrica, lo que perjudica en mayor medida a los sectores de menos ingresos, es decir, todo lo contrario de lo que predican las ONG en Europa.
Las declaraciones que dio la vice alcaldesa de Paris, Anne Hidalgo (1), muestran la ingenuidad y torpeza con las que se maneja el asunto en Europa. No de otra manera se puede entender que el afiche que exige la liberación de Ingrid Betancur no dice que ella fue secuestrada y permanece en manos de las Farc. La señora Hidalgo, frente a la pregunta de porqué no se explicó esta situación en el impreso, solo atinó a decir que ella cree que eso se sabe, es decir, que es demasiado obvio. Esto significa además, que todo el que mire el afiche tiene la información suficiente como para saber que Ingrid Betancur fue secuestrada por las Farc cuando huían de la Zona de distensión. Así mismo, supone la funcionaria que todos los franceses saben que el proceso de paz y la zona de distensión se acabaron porque las Farc secuestraron un avión: definitivamente los franceses y los europeos están perfectamente informados, digo yo. Según la señora Hidalgo, “nadie piensa que Ingrid esté detenida por el gobierno colombiano”.
Pero en la misma entrevista, la vice alcaldesa de París demuestra lo lejos que están los franceses de tener una ilustración medianamente completa sobre el asunto: “Acá la gente cree que está detenida porque es una mujer política. Que ha llevado el combate político a su manera y que esto es el origen de su secuestro”. Efectivamente la importancia política de Ingrid es el motivo para que PERMANEZCA SECUESTRADA, pues la vitrina y el ruido informativo que ha generado su secuestro en Europa, son, para las Farc, motivos suficientes para mantenerla como mercancía para trueque, ya que ese precisamente es el objetivo central de los secuestros políticos. Pero los europeos desconocen que Ingrid fue secuestrada por terca y altiva, pues desconoció las recomendaciones que se le hicieron para que no ingresara en una zona en la que estaban entrando las fuerzas del Estado y estaban de retirada, huyendo como los cobardes que son, las hordas del narcoterrorismo.
Pero a la desinformación europea se une la presión de los familiares de Ingrid para obtener su liberación. Advirtiendo que están en todo su derecho, lo menos que se espera es que se pongan de acuerdo madre y yerno, sobre los pormenores de la exigencia. Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, aseguró que “el rescate a sangre y fuego que propone el Gobierno es una ruleta rusa, donde el único que gana es el presidente Uribe, porque si salen vivos será un logro, y si Íngrid muere, afirmará que fue la guerrilla y se quita de una vez por todas la piedra en el zapato”.
Pero luego viene Juan Carlos Lecompte, el esposo de la secuestrada y dice que “si el Gobierno colombiano no hace nada por rescatar a los secuestrados debe permitir que otros gobiernos lo hagan”.
Al fin qué: ¿El gobierno no hace nada por rescatar a los secuestrados según Lecompte, o el rescate propuesto por el gobierno es obstaculizado por las familias porque es una ruleta rusa, como asegura doña Yolanda?
Con la terquedad y prepotencia de las Farc, con la tozuda posición del gobierno y con la ambigüedad de las familias, no solo los 63 secuestrados del estrato especial sino todos los que permanecen en poder de las Farc solo ven negros nubarrones en el horizonte.

(1) ENTREVISTA CON LA VICE ALCALDESA DE PARIS ANNE HIDALGO. ARTÍCULO “QUEREMOS A INGRID LIBRE”. El Espectador, semana del 25 de septiembre al 1 de octubre

martes, septiembre 27, 2005

Ecuador tiene doble agenda

Ya se está volviendo costumbre el escuchar a diferentes funcionarios ecuatorianos descalificar el programa de Seguridad Democrática y, en especial, el Plan Colombia.
El ex ministro del interior, Mauricio Gándara, como lo reseñamos en Atrabilioso, aseguró que las fumigaciones en inmediaciones de la frontera afectaban la salud de la población ecuatoriana. Lo mejor, en ese momento, es que el Ministro dijo que había conocido la información hacía unos pocos meses, cuando el tema de las fumigaciones en la frontera colombo ecuatoriana ya está en los estrados judiciales de los Estados Unidos desde hace más de 4 años.
También hemos escuchado al presidente Alfredo Palacio, quien se ha declarado “neutral” frente al conflicto colombiano, ratificar que no declarará a las Farc como terroristas y asegurar que su país solo apoyará una solución política.
Hasta aquí las “versiones oficiales” del gobierno ecuatoriano.
Pero los hechos, que siempre hablan por si mismos, sugieren la presencia de otra agenda al interior del gobierno del país vecino. Primero fue la captura de Ricardo Ovidio Palmera, alias Simón Trinidad, el 3 de enero de 2004: cuando todavía era presidente el coronel Lucio Gutiérrez. El episodio nunca fue aclarado, aunque se sabe de la participación de la policía ecuatoriana. Un mes después, las autoridades ecuatorianas detuvieron a Edison Yemils Gil Lozano, quien aseguró ser guerrillero de las Farc. Sin embargo, la versión oficial indica que Gil Lozano es el lider de una banda de asaltantes.
Además, el 30 de abril de 2004 fueron detenidos dos guerrilleros de las Farc en cercanías de un campamento subversivo ubicado en Ecuador.
Este año, el 24 de febrero, 10 colombianos y siete ecuatorianos fueron sindicados de manejar una clínica para guerrilleros heridos. El 10 de julio, la policía ecuatoriana detuvo al jefe del frente 48 de las Farc, Nelson Yaguará Méndez, quien participó en el ataque a la base militar de Teteyé, Putumayo.
Hace unos días el ejército ecuatoriano informó sobre el hallazgo de un campamento de las Farc en la frontera con Colombia.
En las últimas horas, el gobierno ecuatoriano entregó en Ipiales al narcoterrorista Marcial Campaña, encargado de coordinar las finanzas del frente 48 de las Farc. El guerrillero robaba combustible para el bloque Sur y era dueño de una refinería artesanal de hidrocarburos en Orito, Putumayo.
Claro, el gobierno ecuatoriano, en la orden de deportación, solo lo acusó de permanecer indocumentado en ese país y utilizó esa justificación (la versión oficial) para entregarlo a la policía colombiana, que se sabe, ya contaba con la colaboración de las unidades ecuatorianas para el seguimiento del guerrillero que tiene órdenes de captura por rebelión, hurto de hidrocarburos y terrorismo.
Pero Marcial Campaña además es propietario de haciendas en Ecuador y de una embotelladora de agua mineral en la provincia de Carchi, también en ese país.
Que el presidente ecuatoriano diga lo que quiera, aunque como dice Lucio Gutiérrez "no se puede ser neutral en un tema así. Es un error garrafal del vicepresidente Palacio. No se puede poner en una misma posición a un gobierno legítimo y a fuerzas irregulares como son las Farc" ("El Ecuador está hecho un caos", El Espectador, septiembre 25 a octubre 1). No importan tanto las palabras del Presidente ecuatoriano: que descalifique lo que bien tenga, es decir, que le de contentillo al panzón oligarca Raúl Reyes, residenciado en Ecuador prácticamente desde la terminación de la zona de distensión. Qué con palabras llene de tranquilidad y confianza a los terroristas. Eso es secundario. Lo que muestran los hechos es que el gobierno del Ecuador, como política de Estado, viene colaborando eficazmente en la persecución, captura y judicialización de los narcoterroristas, pues así la “versión oficial” sea de neutralidad, lo cierto es que las autoridades del vecino país parecen tener claros los peligros y la amenaza que representan los narcoterroristas en su territorio.

jueves, septiembre 22, 2005

A enfrentar el TLC

Colombia se está preparando para enfrentar los retos que planteará el Tratado de Libre Comercio. El país no puede seguir sumergido en las opiniones de unos cuantos (opositores y simpatizantes) que dan su punto de vista sin ofrecer un panorama completo para que se pueda asumir una postura informada sobre el particular.
Entonces, es urgente que los colombianos tengamos la posibilidad de conocer, de primera mano, los aspectos mas importantes de la negociación y los instrumentos con los que cuenta el país para enfrentar el comercio exterior.
Uno de los escenarios propicios para difundir la información, debatir los temas y dar a conocer los detalles referentes al TLC es la academia. Durante los próximos días, Unilatina adelantará un seminario de ACTUALIZACIÓN EN COMERCIO INTERNACIONAL, orientado, entre otros aspectos, a informar sobre el estado actual de las negociaciones en el marco del TLC. En este sentido los objetivos, las posibilidades de acceso al mercado estadounidense y la desgravación arancelaria serán expuestos de manera profunda por Luis Fernando Fuentes, Director de integración económica del ministerio de Comercio, quien ha participado en la estructuración de las propuestas que Colombia ha presentado en las diferentes rondas de acuerdos previos al TLC. El mismo expositor abordará la situación actual de Colombia frente a la Organización Mundial de Comercio y las perspectivas para enfrentar los retos comerciales que se avecinan, pues muchos países, como China, desarrollan estrategias agresivas en diferentes campos para alcanzar nuevos mercados en el mundo.
De igual forma el Seminario organizado por Unilatina pretende profundizar en las medidas, herramientas y mecanismos que estipula nuestra legislación para el complejo mundo del comercio exterior. Por tal motivo, en el evento se darán a conocer las últimas modificaciones que han establecido el ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la DIAN y el Banco de la República en la materia.
En el caso de China, una de las mayores preocupaciones para los productores colombianos tiene que ver con calzado y textiles. Pues bien, el seminario de Actualización en comercio internacional, que comienza el próximo lunes 26 de septiembre y termina el viernes 7 de octubre; abordará el asunto con el sub Director de Comercio Exterior de la DIAN José Yuri Moreno Bernal. Así mismo, el Jefe de Importaciones del ministerio de Comercio, Mauricio Jiménez Domínguez actualizará a los asistentes en temas vitales para el comercio exterior como los registros y licencias de importación y los trámites que se desarrollan en la nueva ventanilla única de comercio exterior, VUCE.
Otros expositores serán el sub Director técnico aduanero de la DIAN Alejandro Rubio Ayala, la consultora internacional en comercio exterior Enith Murilllo de Lozano, el Jefe de la división de Exportaciones de la DIAN, Javier Armando Rojas , el Gerente nacional de de DHL Danzas Air & Ocean, Julio César Acosta y el Jefe de la división de Investigaciones Especiales de la DIAN.
En cuanto a las temáticas que se abordarán en el Seminario, es importante destacar la selección de los asuntos más relevantes en el campo del comercio exterior, como son: los cambios normativos en importaciones, registros y licencias de importación, clasificación arancelaria, valorización aduanera, exportaciones, régimen sancionatorio, régimen cambiario, decomiso directo y aduanas.
El seminario está dirigido a gerentes, directores y empleados de las áreas de importación y exportación, jefes de logística, asesores de comercio exterior y profesionales vinculados a las SIAS, UAPS, ALTEX y depósitos aduaneros.
De esta manera Unilatina da un paso adelante en la apertura de espacios para conocer y debatir situaciones tan complejas como el Tratado de Libre Comercio, suministrando herramientas y argumentos que servirán para asumir posiciones informadas y, por ende, tomar decisiones que beneficien al país.
Los intresandos pueden comunicarse con el ingeniero Oscar Cañón en Bogotá en el teléfono 573 7488 ext. 123 o en el número celular 311 583 40 77.

miércoles, septiembre 21, 2005

Las indelicadezas menores de Santofimio

Sorprendentes resultaron las declaraciones dadas por el ex presidente Alfonso López Michelsen a la Fiscalía, en el marco de la investigación que se adelanta contra Alberto Santofímio Botero por el asesinato de Galán.
El ex presidente fue llamado por la defensa de Santofimio a rendir un testimonio ante la Fiscalía con la intención de tratar de lavar, con apellidos influyentes, la pésima imagen que tiene el acusado ante el país.
El propósito quedó claro cuando López Michelsen dijo: “Entre las armas de lucha de Alberto Santofimio, el excelente orador y hábil parlamentario, el homicidio no figura en su repertorio para ningún efecto”. Esto significa, según López, que una persona que habla con mucha propiedad y que se desenvuelve hábilmente en los fangos de la política, no puede ser un asesino ni mucho menos contemplar el crimen como alternativa para continuar y conservar el poder. Si esto fuera cierto, la inteligencia de los Rodríguez Orejuela o la de Pablo Escobar los hubiesen alejado del delito y los colombianos contaríamos otra historia. ¿Qué tiene que ver la inteligencia y la locuacidad de un personaje con sus instintos criminales? Esperemos que el ex presidente nos salga en los próximos días con su "original" teoría psicológica.
En su largo testimonio, el ex presidente aseguró también que Alberto Santofimio había estado preso por “indelicadezas menores” en la Presidencia de la Cámara. La historia de esas “indelicadezas menores” comienza en 1975 cuando fue acusado, por primera vez, de presuntas irregularidades en la celebración de contratos con personas analfabetas o inexistentes durante su gestión como presidente de la Cámara de Representantes, acusación de la que fue absuelto por el Tribunal Superior de Bogotá en 1979.
Pero las "indelicadezas menores" de Santofimio continuaron y en 1995 fue vinculado al proceso 8000 y se acogió a sentencia anticipada. Lo que no sabe el ex presidente, o por lo menos de saberlo lo oculta muy bien, es que Santofimio Botero lideró la invasión de un terreno en cercanías a Ibagué, concretamente en la vereda Picaleña, que en ese momento era disputado por el Club Campestre y por algunas familias que, títulos en mano, alegaron la propiedad de la tierra.
Una de las afirmaciones que más luces ofrecen sobre el talante cínico e irrespetuoso contra el país del ex presidente es que conoció muy poco a Alberto Santofimio por diferencias de edad: sin embargo, el “escaso” conocimiento le bastó para nombrar a Santofimio como ministro de Justicia en 1974 y unos años más tarde para ofrecerle la Jefatura de Debate en su campaña reeleccionista.
No es comprensible que un Presidente nombre a una persona que no conoce como ministro, pues se sabe que un cargo de semejante envergadura requiere de confianza y empatia, las que solo son posibles mediante el trato y el conocimiento. Sin embargo, si lo desconocía, ¿porqué, siete años después, le ofreció un cargo de tan alto nivel en su campaña de reelección?
La explicación, según López, es que la madre de Santofimio fue compañera de Cecilia Caballero de López (esposa del ex presidente) y por esa relación Santofimio llegó a las toldas lopistas. Aquí confirma entonces la vieja y absurda práctica clientelista según la cual, basta con una referencia familiar para ocupar un ministerio, sin importar las calidades y capacidades del contratado. Pero algo debió ver López en el hijo de la amiga de su esposa cuando le ofreció la Jefatura de Debate en la campaña de 1982. !Claro¡ López Michelsen vio los talentos de Santofimio en la oratoria y en el manejo de las maquinarias políticas y se hizo el desentendido con sus relaciones mafiosas.
El pollo López, el que “cuando habla, hace pensar al país” parece que no se escucha cuando habla, pues trató de explicar el ofrecimiento que le hizo a Santofimio asegurando que hasta ahora caía en la cuenta que el procesado, en esa época, ejecutaba órdenes de Pablo Escobar que estaban en contra de la campaña reeleccionista. Lo curioso es que López, según afirmó, ya sabía de los vínculos y de la estrecha relación que existía entre Escobar y Santofimio, quienes sostuvo, fueron presentados por el entonces senador Carlos Náder (quien será llamado a declarar por el caso de las amenazas a Daniel Coronell).
Siguiendo con el tono López: con esas indelicadezas menores, hubiese sido mejor que la defensa no acudiera al ex presidente de marras. Con amigos así...

lunes, septiembre 19, 2005

La trocha al Llano

Hace 10 años, la carretera Bogotá – Villavicencio estaba en plena construcción. Por la vía, una trocha llena de baches, cráteres y deslizamientos, solo se podía transitar en horas de la noche, porque en el día se realizaban los trabajos de la prometida autopista al Llano: espectaculares puentes, túneles de grandes dimensiones y un trabajo de reconstrucción de la vía eran las obras que llenaban a los llaneros de esperanza.
La adjudicación de la obra y la concesión se realizó en el gobierno de Ernesto Samper Pizano, quien viajó a Villavicencio al comienzo de su mandato (si se puede llamar así) para prometerles a los llaneros que volvería al final del periodo por la nueva autopista y a inaugurar el anhelado acueducto de la ciudad.
Ni lo uno ni lo otro. La famosa autopista en concesión tiene un tramo (el más peligroso e inestable) a cargo del Estado: en el mejor de los casos dicho tramo recuerda las épocas de la trocha que comunicaba a Bogotá con Villavicencio. El Estado nunca entrego esa parte de la vía, porque no lograron estabilizarla. Sin embargo, para llegar a Villavicencio, en solo peajes hay que pagar desde 21.900 hasta 120.200 pesos, según el vehículo. Como el trayecto es de 86 kilómetros, el valor de los peajes oscila entre 250 y 1.300 pesos por kilómetro (11 y 56 centavos de dólar, respectivamente). Eso, sin contar con las restricciones que INVIAS hace para realizar trabajos que eviten el desprendimiento de roca.
En cuanto al acueducto, la promesa de Samper se sabía que era un engaño: Villavicencio NO tenía un problema de acueducto sino de redes y ese trabajo, más costoso e impopular, requería prácticamente romper la mayoría de calles del centro y de los antiguos barrios de la ciudad. Finalmente un alcalde decidió darse la pela y solucionar el problema, de una vez por todas, del suministro de agua potable para los habitantes de Villavicencio. En cualquier caso, Samper no fue en carro a la capital del Meta, ni pudo tomarse una gota de agua del acueducto prometido.
Lo peor del caso es que el gobierno Samper decidió hacer un contrato absurdo en el que entregó una carretera en concesión, pero se reservó el mantenimiento del tramo que justamente requiere mayor inversión. Muchos de los usuarios de la carretera estarían dispuestos a pagar sin remordimientos todos los peajes, si el viaje fuera cómodo, seguro y transitando por una vía amable. Ese vicio que tenemos de llamar a cualquier cosa autopista es un despiste de ingenuos, posiblemente un disfraz para ocultar la pobreza en las vías nacionales, pero lo cierto es que la autopista al Llano es, en algunos tramos, una carretera mediocre, con decenas de hundimientos en la banca y con varios metros destapados: eso sin contar con los continuos derrumbes y los desprendimientos de rocas gigantescas que van a parar a la mitad de la vía; pero eso sí, el pago de los peajes es sagrado así no se vea la inversión de ese dinero por ningún lado.
Y es muy grave lo que está ocurriendo con la “autopista” al Llano, porque esa región, después de décadas de ser azotada por los grupos narcoterroristas, emprendió importantes tareas para atraer al turismo doméstico y dar a conocer las maravillas del paisaje y de la gente del Llano. Es más: en las últimas temporadas, Villavicencio se convirtió en uno de los principales destinos de los bogotanos, por su cercanía, el clima y las posibilidades de contacto con la naturaleza. Además, se han visto inversiones significativas en el fortalecimiento de la infraestructura turística, todo para responder al turismo procedente, sobre todo, del centro del país.
Claro, fundamentalmente la gente busca sitios alternativos, de fácil y cómodo acceso. Lo que está por verse es si la vía entre Bogotá y Villavicencio será una trocha de tortura o una carretera con un mantenimiento adecuado para que los viajeros sigan descubriendo las maravillas que tienen los Llanos Orientales.

jueves, septiembre 15, 2005

Un homenaje a los colombianos que viven en el exterior.

"Solo le pido a Dios
Que el futuro no me sea indiferente...
Desahuciado está el que tiene que marchar,
A vivir una cultura diferente".

Esta estrofa de Solo le pido a Dios, de León Giecco, demuestra lo que siento por aquellos colombianos que han tenido que renunciar a su tierra y a su gente, por alcanzar sus sueños o por buscar un mejor vivir.
Admiro esa fortaleza que muestran, cuando dan la espalda para continuar su camino, no como renunciantes, sino como seres que luchan por la conquista de sus sueños. Esas mujeres que han llegado a Estados Unidos, padeciendo las penurias y los peligros de la frontera de México y Estados Unidos, para conseguir un puesto en cualquier actividad decente, que les permita sobrevivir y ahorrar para sus familias... son verdaderas heroínas que merecen el reconocimiento.
Otros han buscado mejorar su calidad de vida y, ante la falta de oportunidades, han decidido conquistar sus cumbres en otros países, asumiendo con entereza la soledad, la adaptación a nuevas costumbres y en algunas ocasiones, el desprecio que reciben por ser colombianos.
Unos más, han tenido que salir a la fuerza de Colombia: perseguidos por sus convicciones, por sus ideas y palabras; son condenados al destierro y sin embargo, en esa condición, levantan sus cabezas y emprenden con una fuerza inusitada el camino que les permitirá, además de conservar la vida, buscar mejores horizontes para sus ideas y palabras.
Y hay más: algunos se van del país como un acto de amor, siguiendo a ese príncipe o a la princesa que les robó el corazón: no importan los sacrificios, ni el continuo traslado de un lugar a otro... están con el amor de sus vidas y eso les da la felicidad. Tanto han conquistado algunas de estas últimas, que hoy son prometedoras empresarias en Europa.
Pero llega el momento del regreso. Llega un misterioso tiempo en que algo nos jala, nos atrae como un imán que arrastra nuevamente a la tierra que nos vio nacer. Nadie lo puede explicar con claridad: unos hablamos de la comida. Otros de los amigos, de la familia, de la gente. Unos más se dejan seducir por los recuerdos de algunos parajes cuyo reencuentro es impostergable.
Tierra, comida, gente, amigos, parajes, son las excusas para obedecer el llamado que sienten en el corazón. Comienzan a trabajar con más ahínco para el retorno. De pronto se ven en los grandes almacenes, comprando obsequios para demostrar que siempre tuvieron presentes a los suyos.
No me gusta que los colombianos se vayan de su tierra, pero las razones para hacerlo son respetables, válidas e incluso dolorosas. Pero esta Colombia, con todos sus problemas, con el caos que nos caracteriza, con la pasión encendida que despierta en los corazones que aún viven; tarde o temprano obliga al regreso.
Y hoy me enteré del retorno a estas tierras de una persona que durante casi la mitad de su vida residió en varios países, aprendiendo, conociendo, peleando como gladiador por la conquista de sus sueños: y a fe que los alcanzó. Ahora, con la bandera en la cumbre, este colombiano decidió regresar a Colombia para hacer algo por su tierra, para compartir sus conocimientos y sus experiencias en una búsqueda que podrá sonar utópica: la construcción del país.
A ese colombiano que mañana retorna, como a todos los que algún día decidan regresar para aportar decididamente a la construcción de Colombia, aquí, en Atrabilioso los estaremos esperando con los brazos y los oídos abiertos, pues sabemos que sus aportes y palabras serán importantes para el crecimiento de esta nación de la que muchos denigran, pero cuya construcción y desarrollo es un reto colectivo que estamos dispuestos a asumir: los que viven lejos y los que aún permanecemos aquí.
Bienvenido CAMPEÓN... tu tierra, tu familia y tu gente te reclamábamos. Hoy Atrabilioso quiere rendir un homenaje a los colombianos buenos que viven en el exterior, a los que siguen allá, a los que viven aquí y quieren emigrar y claro, también a los que regresan cargados de conocimientos y experiencia.

miércoles, septiembre 14, 2005

¿Qué pasa con la seguridad en Florencia ?

El secuestro de un avión era, generalmente, un asunto de gravedad en el que se temía siempre por la vida de los ocupantes del aparato. Después del 11 de septiembre, este delito impacta más profundamente a la sociedad, pues no se saben, a ciencia cierta, las intenciones de los secuestradores.
El lunes pasado, un paralítico y su hijo secuestraron el avión de Aires que cubría la ruta Florencia – Neiva – Bogotá. La razón del secuestro: que el Consejo de Estado le negó al secuestrador una indemnización por la invalidez, pues presentó la reclamación cuando ya hacía mucho tiempo habían prescrito los términos.
En Colombia el secuestro de aeronaves de cobertura regional se incrementó en los últimos años: en septiembre de 2000, un avión de Aires fue desviado por el guerrillero Arnobio Ramos, quien desvió e hizo aterrizar la aeronave en San Vicente del Caguán.
El 12 de abril de 2002, el ELN secuestró un avión de Avianca cuando cubría la ruta Bucaramanga – Bogotá; lo hizo aterrizar y retuvo a todos los ocupantes. En enero de 2001, Carlos Salazar, un guerrillero de las Farc secuestró un avión de Satena en San Vicente del Caguán y obligó a la tripulación a aterrizar en Bogotá. De igual forma, el 20 de febrero de 2002 las Farc secuestraron un avión de Aires que despegó de Florencia y lo obligaron a aterrizar en una carretera del Huila. En el avión viajaba el congresista Jorge Eduardo Gechem, quien aún permanece secuestrado por el grupo narcoterrorista y está en la lista de canjeables.
Sin embargo, cinco secuestros de aeronaves en un lustro, constituyen un fuerte llamado de atención sobre la seguridad en los terminales aéreos del país, en especial en los aeródromos regionales, pues tres de los incidentes se han producido en el aeropuerto Gustavo Artunduaga de Florencia, Caquetá, y en los aviones de la misma aerolínea.
¿Qué está pasando en el aeropuerto de Florencia? Al hacer esta pregunta, las autoridades se apresuraron a culpar a la empresa de vigilancia privada que tiene la responsabilidad del primer anillo de seguridad en el terminal aéreo de la capital del Caquetá. Lo preocupante es que un individuo pueda burlar todas las medidas de seguridad, ingresar dos granadas de fragmentación y no ser detectado ni por las autoridades ni por los vigilantes privados.
El comunicado de la Presidencia de la República pide que la Aerocivil investigue el asunto, haciendo énfasis en la empresa de vigilancia del Gustavo Artunduaga: nada más fácil que culpar a un contratista por las fallas de todo un sistema de seguridad.
¿La Aerocivil si supervisa la vigilancia en los aeropuertos? Es que tres enormes fallas de seguridad ya no son casualidad: son indicadores de una falla estructural del dispositivo y ponen de manifiesto la desidia para ejercer controles efectivos en tierra.
No se puede ocultar: el director de la Aeronáutica Civil, Fernando Sanclemente, puede salir ante los medios y asumir la responsabilidad, pero lo cierto es que su gestión es un completo fracaso: un secuestro, la crisis y fallas de West Caribean, dos accidentes de aviones privados (el último ocurrió en el Olaya Herrera de Medellín mientras el país estaba pendiente del secuestro del avión de Aires) son motivos suficientes para que dé un paso al costado e impulse con su salida una seria revisión a todo el sistema aeronáutico del país.
Pero también hay una coincidencia molesta: tres de los cinco incidentes han ocurrido en aviones de la misma empresa. Según los protocolos internacionales de seguridad aérea, las compañías deben tener participación en las medidas de seguridad que se toman para la protección de sus vuelos: por ejemplo, el Gobierno de Estados Unidos exige a las aerolíneas internacionales llevar oficiales armados de la policía en sus vuelos, además de otras medidas como mayor seguridad en tierra y el refuerzo de puertas blindadas.
Lo evidente es que Aires ha sido negligente en materia de seguridad en tierra, posiblemente por ahorrarse unos pesos a costa de la vida y de la seguridad de los usuarios. En este sentido, Aires también debe responder por estas situaciones repetidas que por ahora y por fortuna, han salido bien, pero que pueden ser motivadoras para algún cabecilla oligarca que quiera causar un gran impacto terrorista en la nación.

Información relacionada: EEUU quita responsabilidad antiterrorista a aerolíneas.

lunes, septiembre 12, 2005

Venezuela debe explicar la fuga de El Boyaco

Se sabe que el frente 16 de las Farc, al mando del Negro Acacio, es el más activo en el negocio del narcotráfico. Entre otras razones, por sus estrechos vínculos con los traficantes de otros países suramericanos, especialmente con los brasileños.
La cúpula de este frente figura desde hace varios meses en la lista de delincuentes internacionales de la INTERPOL, y según algunas informaciones de inteligencia, pretende independizarse de las Farc para no rendirle más cuentas al Secretariado ni entregarle parte de las utilidades del negocio, Sin embargo, que cosas, el segundo al mando de ese frente fue capturado en Caracas, Venezuela y, poco antes de su extradición se fugó de la cárcel.
Alias El Boyaco es el segundo cabecilla del frente 16 de las Farc. Durante mucho tiempo las autoridades le han seguido la pista. Finalmente, el 1 de octubre del año pasado, el narcoterrorista fue capturado por la Guardia Nacional de Venezuela y agentes de la DEA.
Al momento de su captura, el Boyaco presentó un documento de identidad venezolano. Claro, el narcoterrorista tiene otras identidades: José Adrián Rodríguez Buitrago, Raúl Buitrago, alias Chepe, José María Corredor, Jaime Sánchez y Carlos Alberto Henao, entre otros nombres que utiliza para evadir a la justicia.
Seis meses después de su captura, el 11 de junio de este año, logró evadirse de la sede de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención DISIP sin dejar ningún rastro.
Sin embargo, la fuga es la punta del iceberg: El Boyaco no era un preso cualquiera: desde las instalaciones de la DISIP, el narcoterrorista continuó con sus actividades ilícitas, despachaba sus asuntos desde una de las celdas e incluso tenía la posibilidad de salir de la cárcel en horas de la noche para disfrutar de la vida caraqueña.
Además, el Boyaco disponía para su uso personal de computadora, fax, teléfono y acceso a Internet. Así mismo, los visitantes del narcoguerrillero dejaban excelentes propinas a los agentes de guardia, lo que le granjeó la simpatía dentro de los custodios adscritos a la DISIP. De igual forma, el Boyaco era admirado por su poder y por sus gustos refinados: se sabe que con frecuencia ordenaba platos preparados en exclusivos restaurantes de Caracas que le eran llevados hasta su celda. En resumen, el Boyaco disfrutaba de tantos privilegios y lujos como los que tuvo Pablo Escobar en La Catedral.
Ante la captura de El Boyaco, el gobierno colombiano solicitó su extradición. Todo estaba listo para la diligencia, pero un extraño recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo de Justicia venezolano le otorgó un tiempo valioso al narcoterrorista para perfeccionar los detalles de su escape.
Y efectivamente el Boyaco escapó de las instalaciones de la DISIP. La fuga, según versiones oficiales de las autoridades venezolanas, quedó esclarecida gracias a la colaboración de un detenido singular: se trata de un suboficial de la armada de ese país, Pedro Sifontes, que también ha sido testigo importante para aclarar otros delitos enredosos para el gobierno venezolano como la masacre de Altamira, los atentados contra las sedes diplomáticas de España y Colombia y contra el edificio de Caracas Teleport.
Pero el testigo estrella posiblemente se retractará de sus denuncias, pues aseguró que solo recibió un adelanto de 200 mil bolívares, de los 2 millones prometidos, a cambio de incriminar a los agentes de bajo rango.
Muchas explicaciones tendría que dar el gobierno venezolano por esta situación, pero ya ha dado la mejor respuesta a las preguntas que podrían surgir: retiró el apoyo de su gobierno a la incómoda DEA, que seguramente comenzaría a indagar por los cómplices de más alto nivel que trataron al Boyaco como un jefe de Estado en desgracia y que permitieron la fuga del terrorista.

jueves, septiembre 08, 2005

La marca país en el mundo

Muy pocos podrán negar que Colombia es pasión: después de ver, leer y encontrar las interpretaciones tan diversas y enconadas que se le han dado a este tema, resulta inocultable la pasión que domina las ideas y acciones de los colombianos. La semana pasada publicamos un artículo sobre el asunto. El debate estuvo interesante y las posiciones al respecto muy diversas. Para complementar lo dicho, presentamos a nuestros lectores un resumen de los fundamentos y conceptos que se han manejado en varios países del mundo para desarrollar la idea de la marca, el logo y la imagen. No quiero decir que Colombia copió la idea, más bien que los creativos siguieron la pauta de lo que se está haciendo en el mundo.
ESPAÑA:(Extracto artículo de El Mundo escrito por Ramón Casilda) El concepto de “país o continente de origen” es un factor que puede contribuir a añadir fortaleza y credibilidad a la identidad de una empresa o marca. Así, por ejemplo, marcas con el origen Made in Germany, Made in Japan, constituyen ejemplos claros de ello. Recientes investigaciones, sugieren que el país de origen estimula el interés de los consumidores en general, por las empresas y las marcas, e influye en la evaluación de los atributos del producto o servicio por parte de aquellos.
Consecuentemente, la marca-país es de gran valor, pues representa un conjunto de fortalezas y debilidades vinculadas al país de origen que incorporan o sustraen el valor suministrado por una marca o servicio al fabricante y a sus clientes. De tal manera, que el concepto de país de origen implica una serie de consecuencias económicas y comerciales para las empresas y marcas provenientes de una zona o país determinado.
Para construir o afianzar la imagen del país, se deberán diseñar planes estratégicos de largo alcance, interconectados entre lo público y lo privado, que fortalezcan la identidad del país, siendo necesarias inversiones constantes para garantizar una imagen duradera y consistente en el tiempo.
El conocimiento disponible para la gestión del valor de la marca puede ser utilizado para crear una imagen poderosa y atractiva de un país. Precisamente, el ministro de Asuntos Exteriores de España Josep Piqué dijo: “la inversión es también imagen y la imagen es inversión”.
ECUADOR: (Extracto artículo de Razón y Palabra) El turismo es un producto de exportación que como cualquier otro requiere de estrategias de marketing; por ello es de vital importancia crear una serie de herramientas visuales que permitan posicionar al Ecuador como un destino turístico único, es decir, promocionar y posicionar al Ecuador como un país megadiverso, pluricultural, único, ubicado en la mitad del mundo, con una identidad clara, definida y unificada.
URUGUAY: (Extracto informe de la Presidencia de Uruguay) La implantación de una marca país, pretende generar un mensaje claro, sólido, inteligente y coherente, que actúe como un estandarte que identifique al país, no sólo internamente sino además en el exterior, y que ayude por tanto, a destacar plenamente las condiciones del país así como las características de los productos que desde Uruguay se exportan.
Uruguay definió su deseo de ser reconocido como un gran País Natural. Una vez definido el concepto, el siguiente paso consistió en generar una "personalidad" que permita mostrar una imagen coherente hacia el exterior.
ARGENTINA: (Extracto artículo de El Clarín) La marca país es una obra teatral permanente en la que cada ciudadano es un actor. La audiencia —el mundo—, disfrutará de la obra en la medida en que cada uno represente su rol con responsabilidad en la tarea que le tocó en la vida, orgullo, convicción y conciencia constructiva.
La vigencia de Argentina como marca dependerá de la administración lúcida de una imagen duradera y de nuestra capacidad de recuperar la confianza perdida para empezar a insertar adecuadamente al país en el mercado mundial. Pues eso es lo que es el mundo hoy. Un mercado.
La marca país debe ser la expresión de nuestra declaración de principios. También el vehículo de nuestra investidura legal, política y comercial, la garantía de solidez y de credibilidad. Además de la expresión de nuestra promesa, de nuestra historia, de nuestro futuro. La Marca Argentina no es un logotipo. Este es apenas uno de sus componentes.
MARCA CIUDAD Y MARCAS COMERCIALES: (Extracto artículo de El Clarín) Las marcas de ciudades o países que apostaron a transcribir gráficamente una imagen literal de un hito que las caracteriza, tienen, para empezar, al hito en cuestión claramente identificado (Sydney tiene su Opera House, Australia su canguro, París su Torre Eiffel, Gran Bretaña asumió su bandera como distintivo de su poderío y de su industria). Todas ellas construyeron, además, una mística propia, una idea de marca (el espíritu, la energía, las características únicas, su razón de ser) con la que son reconocidas y diferenciadas por el mundo.
Macintosh llamó Apple a la célebre línea de computadoras y la representó con una manzana. Todos sabemos que Apple no vende manzanas. Más allá de los fanatismos propios de lo que hoy es una cofradía, la Mac representa a la computadora personal más seductora y eficiente.
Lucent Technologies, IBM, Mercedes Benz, Renault, Lacoste, Google, Coca Cola, son marcas que por el vigor de la pauta, por la persistencia histórica y por su repetición ininterrumpida en nuestras retinas, calaron hondo en la audiencia global. No son, ni nunca fueron, ideas únicas que representaran la naturaleza de sus empresas. Su mérito más grande consistió en comunicar en forma constante, en un entorno de cambio permanente.
Y aunque no es nuevo, hay más países que manejan el concepto: En Estados Unidos se utiliza hace varias décadas, pues cada estado tiene su propia marca, como por ejemplo la de Puerto Rico: “La Isla del Encanto”.

martes, septiembre 06, 2005

Hay que ponerle el cascabel al gato

Por Crítico y Atrabilioso
Por fin alguien que tiene visibilidad en los medios de comunicación se pronunció sobre los secuestrados con fines extorsivos: el ex Presidente Julio César Turbay le solicitó al Presidente que en los eventuales diálogos sobre el acuerdo humanitario se trate el asunto de estos ciudadanos.
Según el comunicado de Turbay, se calcula que las Farc tienen en su poder a 1016 colombianos a cuyas familias los terroristas les están cobrando, en promedio, 100 millones de pesos por su liberación.
Así mismo, el ex presidente aseguró que los secuestrados con fines de extorsión “siempre han estado en segundo plano, siendo los secuestrados políticos los de mayor importancia”.
Fundamentalmente la tesis de Turbay es la misma que hemos sostenido en Atrabilioso: hay que presionar la liberación de todos los secuestrados y no solo de 63 colombianos, pues este delito, cualquiera sea el motivo, afecta a las familias que se ven sumergidas en un círculo de dolor que tienen que reeditar a diario.
Aunque las cifras de Julio César Turbay difieren de las entregadas por la Contraloría a mediados del año, lo cierto es que el país requiere concentrar sus esfuerzos en la liberación de estos colombianos que no tienen voz en los medios, ni apellidos que atraigan a los periodistas: es decir, que no tienen gran importancia ni para los secuestradores ni para el Gobierno, aunque lo sean todo para sus familias.
Además, porque los hijos de estos secuestrados podrían constituir una nueva generación de violencia que busque la venganza por el secuestro o el asesinato del padre o de la madre. No fue gratuita la posición de los hermanos Castaño Gil, quienes emprendieron la venganza por el asesinato y desaparición de su padre. Y sabemos perfectamente que esto desembocó en la masacre de miles de nacionales en manos de las Autodefensas y del paramilitarismo.
Cuando se habla de las víctimas de estos actos de lesa humanidad, hay que recordar también que muchos de los victimarios han sufrido las atrocidades y la barbarie del secuestro y de la muerte.
Miles de familias quedan destruidas por la ambición de los grupos terroristas que buscan saciar su apetito y sostener una conveniente guerra que oculta sus verdaderas acciones ilícitas (narcotráfico y mercado negro de armas entre otros) con la privación de la libertad de los colombianos y a costa de la estabilidad de los hijos de los secuestrados que podremos bautizar, en unos años, como los hijos del secuestro.
Claro, de inmediato algunos sectores políticos se mostraron escépticos sobre la propuesta, no porque carezca de fundamento y de justicia, sino por la respuesta que podrían dar las Farc: absurdo pensar que los narcoterroristas se pronunciarían a favor de las palabras de Turbay, pues difícilmente se desprenderían de más de 500 millones de dólares que les representan estos secuestrados.
Pero llama la atención la posición del candidato del Polo Democrático Antonio Navarro, quien aseguró que no faltan propuestas sino voluntad de las partes. ¿A qué voluntad se referirá? La voluntad seria del gobierno existe, pero no por 63 secuestrados sino por todos los que están en poder de las Farc. También está la intención de los narcoterroristas de defraudar la esperanza de la nación. Pero por algún lado hay que ponerle el cascabel al gato y así al candidato ex guerrillero le parezca que sobran las propuestas, en un país que lleva hablando tres años de solo 63 secuestrados, está demostrado que lo que se necesita justamente es postular iniciativas para el bien común.
La única posibilidad es la presión que se pueda ejercer frente al tema, para obligar a los terroristas a sentarse con una agenda seria en la que se discuta solo día, hora y lugar para la entrega de los más de mil secuestrados que tienen en su poder. Raúl Reyes dijo el domingo 4 de septiembre que el único canje de prisioneros que aceptaría es el de “todos por todos”. A primera vista parece un principio de acuerdo, pero ese “todos” incluye a los ya extraditados como es el caso de Simón Trinidad. ¿Por qué será que las FARC siempre ponen condiciones imposibles de cumplir?.

lunes, septiembre 05, 2005

Enseñando a pescar

Hay una diferencia fundamental en el trabajo que adelantan los alcaldes de Bogotá y Medellín: mientras Lucho Garzón pretende dar el pescado, Sergio Fajardo en Medellín enseña a pescar.
El programa de los comedores populares en Bogotá puede ser muy oportuno para algunos ciudadanos que viven algunas crisis económicas o padecen el desempleo. Pero esos mismos beneficiados, no obstante, tendrán que enfrentar más adelante la realidad de una medida populista: comieron más o menos bien durante algunos meses, pero no recibieron herramientas para crecer y valerse por si mismos, pues la medida ofrece paliativos coyunturales pero no una solución estructural. Esto significa que el dinero invertido en el sostenimiento alimentario de estas personas solo conseguirá votos pero no logrará ni bienestar ni prosperidad para los vinculados.
En cambio en Medellín, Sergio Fajardo ha puesto en marcha un programa estructural que no solo enseña a pescar, sino que entrega las herramientas para que los ciudadanos se incorporen al circuito productivo de la ciudad y del país: el BANCO DE LAS OPORTUNIDADES.
Básicamente, el programa tiene como objetivo “otorgar alternativas de financiación (créditos blandos con períodos flexibles) a las personas menos favorecidas de la sociedad para el emprendimiento de actividades productivas y facilitarles así la generación de ingresos”. De esta forma, los medellinenses pueden conformar su microempresa o tienen acceso a capital de trabajo: los primeros reciben, además, capacitación empresarial para que adquieran nociones sobre administración, visión de negocio y manejo de mercadeo.
En cuanto a los que ya poseen una empresa, estos son beneficiados con el préstamo para ampliar el negocio o tener capital fresco que les permita invertir en las áreas que lo requieran.
En los últimos días, el alcalde de Medellín Sergio Fajardo presentó un balance del Banco de las Oportunidades: la cartera morosa no supera el 10%, mientras que un enorme y honroso 90% de los beneficiados pagan sus cuotas cumplidamente.
Otro aspecto interesante del Banco es que ahora sus funcionarios saldrán a recorrer los diferentes barrios de la ciudad y, de puerta en puerta, presentarán el programa a los ciudadanos para que opten por un crédito y puedan iniciar o expandir sus negocios.
Los resultados, a abril de 2005, son bien interesantes: 8566 créditos otorgados por cerca de 20 mil millones de pesos y un total de 6730 beneficiarios capacitados.
El Banco de la Oportunidades, cuyo nombre original era Banco de los pobres, está incluido en un programa denominado Cultura E, programa de la alcaldía de Medellín que busca promover la creación de empresas sostenibles.
Programas como estos son los que incentivan la construcción del país, pues el gobierno ofrece las oportunidades para que los ciudadanos hagan el tránsito de esperar a que el Estado solucione todo y mantenga a todos, a participar activamente en la búsqueda del bienestar personal y colectivo.
Además, hacer esto en una ciudad como Medellín, cuya sociedad estuvo durante años sumergida en la fascinación por el dinero fácil, resulta además de conveniente, un enorme paso para el fortalecimiento de una mentalidad distinta y constructiva.

jueves, septiembre 01, 2005

Se fue Claudia

La diplomacia fue pisoteada. Una vez más Colombia tuvo que pasar una vergüenza enorme por cuenta de un embajador: Claudia Rodríguez de Castellanos pasó con mucha pena y poca gloria por la embajada de Colombia en Brasil. Nuestro país pagó un precio muy alto por 30 o 40 mil votos que es lo que representa la señora Rodríguez de Castellanos y su Partido Nacional Cristiano.
Sabíamos que no se podía esperar nada distinto de lo que ocurrió, pues ella seguramente tendrá (nunca asistí ni a los cultos ni mucho menos a las predicaciones de la Misión Carismática Internacional) una excelente capacidad para los sermones y la oración, pero siempre generó dudas sobre sus talentos para asuntos de gran trascendencia.
Esos 30 o 40 mil votos han sido endosados a muchas empresas electorales: cuando la señora Rodríguez llegó al Senado, lo hizo en representación del Partido Nacional Cristiano, un movimiento que se proclamaba independiente, renovador y con ideas propias. Pero la primera decepción para sus seguidores se produjo el 20 de julio de 1992, cuando Claudia Rodríguez decidió destapar sus cartas, proclamarse liberal natural y participar en la elección del presidente del Senado que ganaría, gracias al voto de Claudia, el entonces senador José Blackburn. ¿Cómo explicar que una Senadora de un movimiento independiente, se revela de pronto como liberal y participa en una delicada decisión de un partido tradicional como el liberal?
Pero esas explicaciones estaban de más para los seguidores de los pastores, Claudia y César, y que creen la propaganda política del Partido Nacional Cristiano, cuya sede ha estado tradicionalmente en las instalaciones administrativas de la Misión Carismática Internacional.
En cuanto a su gestión como Senadora, solo presentó un proyecto de ley (el de la mujer cabeza de familia) que logró sacar adelante gracias al apoyo del entonces senador Álvaro Uribe Vélez. De resto nadie escuchó su voz, ni participó en un debate, ni buscó ejercer control político: solo “calentó” puesto. Pero eso fue suficiente para que sus seguidores respaldaran al papá de Claudia, el señor Alfonso Rodríguez, quien fue elegido para el Concejo de Bogotá.
Unos años más tarde, Claudia, quien vivía en Cajicá, decidió lanzarse como candidata a la Alcaldía Mayor de Bogotá. ¿Pero cómo, si vivía en Cajicá? Eso tampoco les importó a sus seguidores, que la respaldaron decididamente con los 30 o 40 mil votos. Claro, la fe ciega de los pastoreados no le alcanzó para llegar a la Alcaldía.
En las últimas elecciones para el Consejo, el representante del Partido Nacional Cristiano, Orlando Castañeda Serrano, locutor de MCI radio (antes Radio Fantasía) y seguidor de los Castellanos, fue elegido para ocupar una curul en la corporación distrital, gracias a que esos 30 o 40 mil votantes lo conocen y tienen el nombre presente del ahora pastor y antes locutor. Pero Castañeda Serrano le cedió su lugar a su segundo renglón.
La última aparición de la señora Rodríguez de Castellanos fue en la embajada de Colombia ante el Brasil. En una de las primeras columnas de Atrabilioso nos preguntamos cómo era posible que se nombrara a una persona de tan desconocidas habilidades diplomáticas, a la que sus seguidores llaman la doctora, para un cargo de representación internacional VITAL para nuestro país. Pues la respuesta eran, y siguen siendo, los 30 o 40 mil votos que le permitieron ocupar la embajada por 8 meses hasta que el gobierno brasileño (que vergüenza) informó que la embajadora era “poco activa” y que asistía a algunas reuniones en las que no pronunciaba palabra y de otras se marchaba sin despedirse. A tal punto llegó la situación, que el gobierno brasileño decidió adelantar todas las gestiones diplomáticas a través de su embajadora en Colombia.
Después de la renuncia, Claudia Rodríguez de Castellanos anunció que lanzará su nombre para el Senado de la República en una extraña coalición con Cambio Radical de Germán Vargas Lleras. ¿Llegará nuevamente al Congreso la señora Rodríguez de Castellanos con sus pocas realizaciones y después de dejar en vergüenza al país? Amanecerá y veremos.

miércoles, agosto 31, 2005

Los ciudadanos: veedores de nuestra propia seguridad

El exceso de velocidad de una ruta escolar o de un bus de transporte intermunicipal pone en riesgo la vida de los pasajeros.
No bastan los controles que establecen las autoridades, ni las diferentes campañas que se realizan para motivar a los conductores a manejar los vehículos con responsabilidad. A raíz de los múltiples accidentes que se han presentado por el exceso de velocidad, el ministerio de Transporte dispuso una serie de medidas para disminuir la accidentalidad por esta causa.
Después de múltiples presiones, de ajustes en las exigencias y de aplazamientos para que la medida entrara en vigencia, a partir del 1 de septiembre, todas las rutas escolares y los vehículos de transporte intermunicipal con menos de 6 años de antigüedad, deberán instalar la caja negra.
El aparato consiste en una pequeña caja que indica la velocidad que lleva el vehículo y produce un sonido fastidioso para alertar sobre el exceso de velocidad. Básicamente la caja negra registra constantemente la velocidad del vehículo, y cuando supera un límite, (60 kilómetros en cascos urbanos y 80 en carretera), se activa la alarma que alerta tanto al conductor como a los usuarios.
Con estos dos elementos, la disposición pretende que los usuarios del transporte especial efectúen el control y presionen a los conductores para que manejen con una velocidad prudente. Esto significa que los usuarios serán los veedores y podrán reportar las infracciones que se presenten.
Junto a la caja negra, los usuarios encontrarán un aviso en el que están consignados los diferentes teléfonos en los que pueden informar las anomalías.
Además, la caja negra incluye un sistema que almacena la fecha, hora y velocidad máxima con la que un vehículo ha transitado. Estos datos pueden ser descargados por las empresas, que periódicamente tendrán que presentar un informe ante las autoridades de tránsito.
Lo más llamativo de esta medida es que su éxito depende en buena parte de la presión de la ciudadanía y del control que hagan los usuarios de los excesos en los que pueden incurrir los conductores.
Pero también las autoridades deben responder eficazmente por los resultados, pues de nada sirve denunciar si no se aplican los correctivos y las multas respectivas. Hace algunos meses, una ruta escolar repleta de niños desconoció dos semáforos en rojo. De inmediato se instauró la queja ante la Secretaría de Tránsito y lo cierto es que no pasó nada.
De igual forma, las autoridades y las empresas que están diseñando este aparato (cuyo costo oscila entre los 15 y los 20 dólares) deben garantizar que no cederán a la presión de algunos conductores y de algunos propietarios de empresas que siempre preguntan la manera para que la caja negra no registre la velocidad real. Otros, como me contaba el gerente comercial de una compañía que elabora las cajas negras, sencillamente piden que los aparatos no funcionen, porque la resolución 1122 de mayo 26 de 2005, solo exige la instalación de la caja y no que funcione perfectamente.
El éxito de esta medida entonces, depende de dos factores determinantes: el control de los usuarios que tendrán la posibilidad y la obligación civil de reportar las anomalías; y de la honestidad de los fabricantes, de los propietarios y de los conductores que buscando la trampa, solo ponen en riesgo sus vidas y las de sus pasajeros.

lunes, agosto 29, 2005

Se avecina otra frustración

En ocasiones, Colombia se sumerge en discusiones bizantinas: la última tiene que ver con la autorización que le dio el gobierno Uribe a la iglesia Católica para adelantar un prediálogo.
De inmediato la iglesia y algunos sectores hicieron sonar las campanas, como si esa autorización condujera indefectiblemente al canje de 63 colombianos por 500 terroristas. Sin embargo, el asesor presidencial José Obdulio Gaviria, al ser entrevistado sobre cuál era la novedad en la propuesta contestó enfáticamente: ninguna.
Prediálogo significa antes del diálogo, es decir, los jerarcas de la iglesia han sido autorizados para establecer contactos con las Farc para acordar una agenda que les permita iniciar un diálogo que busque los puntos de coincidencia para el canje humanitario. Incluso algunos medios se han aventurado a informar que la sede de esos prediálogos estaría en México o Cuba. En síntesis, nada mejor que las últimas frases de la canción de Serrat, Algo Personal:
"Pero, eso si, los sicarios no pierden ocasión
en declarar publicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo.
Que garantice unas premisas mínimas
que contribuyan a crear los resortes
que impulsen un punto de partida
sólido y capaz de este a oeste y de sur a norte.
Donde establecer las bases,
de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz."
¿A dónde van a conducir esos prediálogos? Al mismo discurso de siempre de los terroristas: despeje militar de los municipios de Pradera y Florida en el Valle del Cauca. A las Farc no les sirve la iniciativa que buscaba establecer una zona de seguridad en Aures, un corregimiento de Caicedonia, también en el Valle por varias razones: la primera, porque los narcoterroristas requieren con urgencia el despeje de estos dos municipios para operar nuevamente el corredor que comunica al sur del país con Buenaventura y el océano Pacífico. Esto lo reconocen en el comunicado de prensa sobre el particular, cuando aseguran que “Razones militares impiden desarrollar el encuentro en Aures”.
Segundo, porque el comandante del Bloque Suroccidental de las Farc, alias Pablo Catatumbo, está cercado por las tropas y no tiene facilidad de movimiento en la región, por lo que necesita con urgencia un despeje que le permita salir del cerco. Tercero, porque Pradera y Florida son municipios fuertemente custodiados por el Ejército ya que son la zona de seguridad para la protección de Palmira, sitio clave para las Farc en donde han perdido el control y la capacidad de maniobra (chantaje, secuestro y extorsión).
Estas razones, narcotráfico, protección para sus cabecillas y recuperación del control territorial son claras para el gobierno nacional: de ahí su reiterada negativa al despeje. Pero hay más: las Farc han reclamado una y otra vez que requieren el despeje de los dos municipios por 30 días para DIALOGAR sobre el acuerdo humanitario: “Las FARC en diferentes oportunidades han señalado su voluntad de reunirse con el gobierno de Uribe para CONVERSAR sobre el tema y evitar más sufrimientos a los prisioneros de guerra de ambas partes y a sus familias”.
Esto significa que así se despejen ambos municipios y el gobierno se siente en la mesa, NO ESTÁ GARANTIZADA la liberación de los secuestrados. Seguramente, después de esos 30 días sin tropas en Pradera y Florida, las Farc saldrán con un escueto comunicado que hablará de las posiciones “inflexibles de la oligarquía” y que, por lo tanto, no encontraron un ambiente para concretar el canje. Entonces, las Farc se retirarán de la negociación, con su botín intacto, y con las utilidades que les habrán dejado los 30 días de despeje.
Si los colombianos, en masa, decidiéramos apoyar un acuerdo humanitario, este debería partir de la entrega de TODOS los secuestrados en poder de las Farc. De igual forma, las Farc deben garantizar que una vez acordado el dichoso despeje, ellos entregarán a TODOS los secuestrados y recibirán a sus 500 delincuentes y simplemente la reunión que se efectuaría entre el gobierno y ellos sería para ultimar detalles como fecha, hora y verificación internacional del canje.
Porque lo cierto es que la solicitud de las Farc de despejar dos municipios para dialogar es el anuncio de una nueva frustración y de un episodio más de la historia de manipulación a que nos tienen acostumbrados los prepotentes barrigones oligarcas que dirigen el narcoterrorismo.

jueves, agosto 25, 2005

Colombia: entre la producción y el consumo de droga

El consumo de drogas en Colombia viene en aumento. Con esta frase comienza un breve informe de la Presidencia de la República sobre el consumo de sustancias psicoactivas en el país.
El informe señala que “mientras en 1996 el 0,9% de la población entre 10 y 24 años había consumido cocaína alguna vez en la vida, en 1999 esta proporción ascendió a 3,5%, y para 2001 llegó al 4,5%. El consumo de marihuana presenta un comportamiento similar: para 1996 un 5,4% de los colombianos en dicho rango de edad había probado esta droga al menos una vez en su vida, y para 1999 lo había hecho el 9,2%, cifra que permaneció constante hasta 2001.”
Otro informe realizado por Escuela saludable indica que “el consumo de sustancias psicoactivas se ha generalizado y se inicia cada vez a más temprana edad, entre los 12 a 15 años (15.2%) y las mayores frecuencias se encuentran en los estratos más altos.
Ya en detalle, la marihuana es la droga que presenta mayor crecimiento de consumo en Colombia: La edad de inicio del consumo ha descendido en 1995 del grupo 16 a 19 años al grupo de 11 a 13 años.
Así mismo, una investigación de la universidad de Antioquia , informa que el incremento en el consumo de esta droga ocupa el primer lugar entre los indicadores del uso de sustancias ilegales. De cada 1.000 colombianos, ocho la consumen diariamente.
En este mismo sentido, un informe publicado en el periódico de la universidad Nacional asegura que “la marihuana es la sustancia ilegal de mayor consumo seguida de los derivados de la coca (bazuco, pasta y sales de cocaína). Estos datos coinciden con la tendencia del consumo mundial dado por la ONU”.
Así mismo, esta afirmación es respaldada por la universidad de la Sabana :“ de 47 naciones tomadas como muestra, Colombia ocupa el puesto 23 en consumo de marihuana”.
Son realmente escasos los informes estadísticos sobre el consumo de droga en Colombia. El más completo que se encuentra en Internet es un estudio de la Dirección Nacional de Estupefacientes realizado en 1996. El estudio indica que “el consumo de alguna droga ilegal en Colombia en cualquier momento de la vida de una persona, fue de 6.5%, es decir, casi un millón 700 mil colombianos. En cuanto a las características de los consumidores, el crecimiento es cuatro veces mayor en hombres que en mujeres y la proporción del consumo se incrementa a medida que avanza el nivel de instrucción”. Adicionalmente el estudio precisa que “si aumenta el nivel de urbanización aumenta el número de consumidores; los lugares que más consumen son Bogotá y Antioquia, evidenciando que el consumo aumentó en las personas desempleadas y ligeramente en los estudiantes”.
De igual forma, el estudio de la DNP confirma que “la marihuana ha sido y sigue siendo la droga ilegal más utilizada: El 5.4% de la población la ha consumido al menos una vez en la vida, mientras que los consumidores de cocaína y bazuco en la población total se estima que son el 1.6% y 1.5% respectivamente.
Finalmente, “las cifras de consumo de droga en el mundo son alarmantes. La ONU reveló que “más de 200 millones de personas consumen algún tipo de droga, lo que equivale al 5% de la población mundial. La mayoría de los consumidores se encuentran en Norteamérica y Europa, aunque aumenta el número de usuarios en los países asiáticos y de América Latina por donde pasa la droga o se produce”.

miércoles, agosto 24, 2005

Cruce de correspondencia

En días pasados le envié un correo electrónico al ex comisionado de paz José Noé Ríos, con ocasión de un artículo que escribió en El Espectador. Transcribo textualmente los documentos:
Señor José Noé Ríos:
Leí atentamente su columna y gran parte del primer cuadernillo de El Espectador con enorme desconsuelo. En el caso particular de su columna, es evidente su preocupación por los secuestrados que tienen influencia en los medios de comunicación, es decir, aquellos que tienen apellidos rimbombantes o capacidad para ejercer presión, como las familias de los diputados del Valle de Cauca. Pero ni usted, ni NINGUNO de los columnistas hablan una sola palabra sobre TODOS los secuestrados del país: según el último informe de la Contraloría, en Colombia hay más de 5 mil secuestrados que son olvidados por los medios de comunicación nacionales. ¿Es que en Colombia solo importan 63 secuestrados de más de 5 mil?
De otro lado, llama la atención que sean estos 63 secuestrados por las Farc los que permiten la presión para una negociación entre los terroristas y el gobierno, pues justamente fueron secuestrados con ese fin: la presión y el chantaje y usted, entre otros, abre los espacios para que se presione y chantajee al Estado con solo 63 nacionales que padecen esa terrible situación.
Además, es preocupante su visión del tema, cuando afirma que “pretender que los parientes se conviertan en un grupo de presión, aliado del gobierno, es inapropiado y deja un amargo sabor político”. Lo que nunca leí de su parte es que le pareciera inapropiado que las Farc utilizaran el mismo mecanismo cuando sus cabecillas, recuerde a Raúl Reyes, se reunía con los familiares de los secuestrados en la Zona de Distensión. Tampoco recuerdo su protesta cuando les reiteraron una y otra vez a los familiares que presionaran al gobierno para el canje.
Finalmente me queda otra pregunta sobre su escrito: ¿Quién o quiénes sentirían la alegría que se propiciaría con el canje de los 63 secuestrados? Los primeros, obviamente, los mandos de las Farc que se quitan el lastre de tener a estos rehenes de los que no esperan recibir ningún dinero y que les tienen tropas estancadas en la vigilancia de los campos de concentración en que tienen a estos seres humanos como animales en corral. Los segundos, los columnistas que solo hablan de los 63 secuestrados que gozan de influencia y de visibilidad en los medios, porque al lograr el canje, esos periodistas serán reconocidos ante el público como líderes de opinión que consiguieron, mediante presión, doblegar al Estado para el canje humanitario. Y obviamente, Francia, Juan Carlos Lecompte y los familiares de los 63 secuestrados. En horabuena por ellos... ¿Y la alegría de las otras 5 mil familias de los secuestrados por dinero?

Señor Restrepo:
Tiene toda la razón. Es necesario preocuparse por todos los secuestrados que están en manos de guerrilla, paramilitares y delincuentes comunes. Lo ideal es que el secuestro termine en nuestro país.
Pero la columna que usted comenta se escribe porque el gobierno, con los actos de la semana que concluye, aceptó una reunión para hablar de los secuestrados políticos que no son otros que los diputados, los excandidatos y exgobernantes, mas los policías.
Mi tesis es solo una. Si hay interés real en llegar a un acuerdo, hay que centrarse en lo principal que es poner libre esa gente y no en lo secundario que es discutir donde. Y mi convicción es que si se logra llegar a un acuerdo se abre el camino para solucionar la situación de todos los secuestrados y puede volver la idea de la solución política para el conflicto en general.
Entonces, no es que yo solo tenga interés en 63 personas. No. Como colombiano de bien, tengo interés en todos los secuestrados y en que se acabe la violencia de este país. Me preocupa mucho la situación de los 38 policías y militares, que no han hecho nada diferente que prestarle servicios al país y que no tienen propiamente apellidos rimbombantes. Me preocupa la paz de nuestro país.
Yo no estoy abriendo espacios para el chantaje. Estoy diciéndole al estado y a la guerrilla que no tomen del pelo a la gente creandole falsas ilusiones. Si se deciden dialogar, pues que dialoguen.
Insisto que el gobierno no debe utilizar a los familiares para que apoyen una propuesta especial del gobierno. A ellos no pueden volverlos parte de la solución. A ellos lo que hay que hacer es devolverles a sus familiares. No hay porqué volverlos instrumentos del conflicto. Pero esa es mi opinión y si la suya es diferente yo la respeto.
Cuando yo digo que los colombianos sentirán una inmensa alegría cuando liberen a los 63 secuestrados es porque lo siento así. Lo viví cuando se hizo la liberación de los 70 soldados en Cartagena del Chairá, en proceso que tuve la oportunidad de dirigir. Pero también es una opinión. Si usted no se va a poner contento cuando liberen a los soldados y a Ingrid mas los diputados y las otras personas, obviamente también lo respeto.
De manera señor Restrepo que yo he planteado mis convicciones. El tema es controversial. He recibido muchos correos donde otras personas están de acuerdo con mis planteamientos y muchos también con una opinión similar a la suya.
Lo importante es el respeto y ser capaces de convivir en medio del respeto por la diferencia.
JOSE NOE RÍOS MUÑOZ

lunes, agosto 22, 2005

A despertar de la indiferencia

Andrés Caicedo decía que “uno debe morir cuando pierde la capacidad de maravillarse”, seguramente parafraseando a Albert Einstein. Posiblemente el escritor caleño, a sus 25 años, se encontró sumido en la indiferencia y por eso, el 4 de marzo de 1977, decidió suicidarse, recordando esa frase que a menudo pronunciaba ante sus compañeros y maestros en el colegio San Luis de Cali.
La indiferencia frente a los hechos que nos rodean puede ser un síntoma claro de perder la facultad de maravillarse. En la guerra civil de El Salvador, los niños perdieron su capacidad de aterrarse ante los cadáveres que aparecían en las puertas de sus casas o en las calles de sus pueblos o barrios. Poco a poco, esos muertos se convirtieron en algo tan cotidiano que lo máximo a lo que se aspiraba era que ese cadáver generara algo de curiosidad.
No muy lejos de El Salvador, en un país llamado Colombia, todos nos hemos acostumbrado a convivir pasivamente ante la muerte, la corrupción, la traición y la deslealtad. No de otra manera se puede entender el silencio y la quietud de la sociedad frente a hechos tan aterradores como el secuestro y el homicidio.
Cuando Antanas Mockus, como Alcalde, convocó a una marcha para rechazar las acciones terroristas que amenazaban a Bogotá, solo un puñado de ciudadanos participaron activamente. En ese momento, muy pocos lograron comprender la dimensión del acto terrorista que inspiró esa marcha. Hace 3 años, las Farc dinamitaron una válvula en Chingaza, aunque la intención era destruir un muro de la represa, lo que hubiera dejado a Bogotá sin agua por varias semanas. “Asimismo puso en inminente peligro de muerte a miles de personas de la vertiente de los Llanos Orientales, ya que el atentado pudo haber generado una inundación de efectos catastróficos. Técnicamente, el “vaciado rápido” de una represa como la de Chingaza hubiera provocado una avalancha de proporciones gigantescas que habría destruido parte de la ciudad de Villavicencio, capital del departamento del Meta”.
Pero ni la sed, ni el intento de cometer semejante masacre pudieron conmover a los bogotanos. Tampoco el país elevó su voz de protesta: la capacidad de los colombianos de aterrarse perdió la prueba y demostró que, o está dormida, o finalmente murió sepultada por la avalancha de situaciones negativas que ocurren en nuestro país.
Un ejemplo claro de resistencia civil lo dio la sociedad española cuando se levantó contra la ETA. El 12 de junio de 1997, la agrupación terrorista secuestró y asesinó al concejal Miguel Ángel Blanco. Los etarras pretendían la liberación de varios de sus activistas detenidos a cambio de liberar al secuestrado. Vencido el plazo, el cadáver de Blanco apareció junto a un árbol. A las pocas horas las calles de las principales ciudades ibéricas estaban colmadas de manifestantes que tildaban de asesinos a los miembros de ETA y a los de la agrupación política HB. Al finalizar la tarde, las instalaciones del brazo político de ETA, el movimiento Herri Batasuna, fueron militarizadas para impedir que los manifestantes destruyeran por completo las sedes políticas.
La indiferencia ha permitido que los terroristas y los violentos asesinen, por ejemplo, a 117 personas en la iglesia de Bojayá; o que dos aviones transporten a paramilitares hasta la población de Mapiripán, en el Meta, y ultimen, a sangre fría, a más de 40 personas.
De igual forma, esta indiferencia ha sido terreno fértil para que asesinen a personas de gran valía, como Guillermo Cano, Luis Carlos Galán, Álvaro Gómez, Fernando Landazábal y miles de colombianos cuya sangre se ha derramado por las calles y campos de esta tierra.
Sorprende semejante adormecimiento, pues guardamos un silencio cómplice frente a los robos y desfalcos como Dragacol, Colpuertos y los terrenos del Guavio entre muchos actos de corrupción que ya parecen normales.
Lo cierto es que la indiferencia colombiana parece cada vez más un suicidio social y colectivo, producto del adormecimiento de nuestra capacidad de maravillarnos.

jueves, agosto 18, 2005

El accidente de West Caribean: mucho más que un siniestro aéreo

Un accidente aéreo generalmente obedece a la conjunción de varios factores. Muchas de esas fallas son previsibles y por esa razón se realizan varias revisiones a cada aeronave con diferente intensidad y exámenes periódicos y rigurosos a las tripulaciones.
El desastre ocurrido el martes en la madrugada muestra, hasta el momento, varios elementos que deben ser considerados: West Caribean es una empresa en problemas, tanto que actualmente está bajo supervisión financiera de la Superintendencia de Puertos.
Otro asunto es que su flota está inmovilizada por cuenta de algunas fallas que se detectaron en el mantenimiento y operatividad de los aparatos. La empresa tenía, hasta hace poco, 6 aviones funcionando: pero en marzo pasado, uno de sus aviones pequeños colisionó a los pocos segundos de haber despegado del aeropuerto de Providencia. De los cinco aviones restantes, cuatro estaban en los hangares y solo uno, el HK 4374, estaba cubriendo las rutas asignadas a la compañía.
¿Cómo es posible que una empresa de vuelos comerciales, con frecuencias e itinerarios claramente definidos por las autoridades, pueda funcionar con un solo avión? ¿Porqué ese avión siguió volando después de presentar numerosas fallas en los recorridos que hizo pocas horas antes del accidente?
Cuando Aces cerró operaciones, los accionistas fundadores decidieron conformar una nueva empresa que volvería a cubrir las rutas regionales que hicieron fuerte a Aces en su momento. Pero los obstáculos burocráticos han impedido que esa nueva aerolínea, que tendría la posibilidad de adquirir varios aviones, pueda entrar en funcionamiento. Entonces, resultan difíciles de entender las razones por las que una aerolínea, con un solo aparato, sigue funcionando, mientras que otra con grandes posibilidades no puede despegar.
Pero centrémonos en West Cariben Airlines. El capitán Ospina, quien comandaba el aparato siniestrado, llevaba varios meses sin recibir sueldo al igual que su tripulación. Además, algunos pilotos que trabajaron con la empresa han denunciado la reiterada violación a las normas internacionales de aeronáutica civil, como exceso de peso, recarga laboral para las tripulaciones y, sobre todo, deficientes procesos de mantenimiento. Se sabe que West Caribean extraía partes de sus aviones en tierra como repuestos para su único avión en el aire, como lo reconoció el propio director de la Aeronáutica civil, Fernando Sanclemente. Que alguien instale repuestos usados en su vehículo resulta peligroso y poco rentable: pero en un avión el asunto pasa por la seguridad de centenares de personas que abordan el aparato con la tranquilidad de utilizar una aeronave en perfectas condiciones, con refacciones nuevas y con una tripulación al 100% de sus condiciones y capacidades.
Al margen de los resultados que arrojen las investigaciones de la FAA, lo cierto es que este accidente dejó al descubierto la manipulación de los protocolos de seguridad aérea en Colombia. También demuestra la bondad del decreto que intenta impedir que los candidatos a un puesto sean discriminados por su edad, pues el copiloto era un joven de 21 años de edad con solo mil horas de vuelo, esto es, solo 175 días de experiencia de acuerdo con los horarios establecidos por el Reglamento de la Aeronáutica Civil: obviamente le salió más barato su contrato a la empresa en problemas, pero alguien con mayor experiencia y trayectoria hubiese podido evitar este accidente al negarse a volar un avión que venía fallando y que tenía, tan solo el día del siniestro, 19 horas de vuelo. Pero claro, la inexperiencia y la necesidad de hacer carrera, con un salario bajo que igual no le venían pagando, pudieron influir en decisiones equivocadas y en la capacidad de respuesta en un momento crítico como una emergencia en el aire.
La investigación entregará las causas del accidente: falla de ambas turbinas por combustible contaminado (que fue suministrado en el aeropuerto panameño); explosión de uno de los motores y mala gestión de la tripulación para enfrentar y sortear la emergencia. Pero aquí estamos hablando de vidas, de 160 familias que perdieron (por negligencia, mala gestión administrativa, pésimos controles estatales y decisiones absurdas) a uno o varios de sus seres queridos. Por lo pronto, lo único que apacigua el mal sabor es la posición del director de la Aeronáutica Civil, Fernando Sanclemente, quien afirmó que “el asumía toda la responsabilidad por las fallas que se pudieron presentar y que desembocaron en el accidente del avión”.

miércoles, agosto 17, 2005

La campaña internacional contra Colombia

Bajo el título, Colombia: nuestra otra guerra, el comentarista del Boston Globe Thomas Oliphant tomó el turno para el bombardeo periódico e insistente que hace algún sector de la prensa norteamericana contra Colombia, promovido por la estructura desinformativa e interesada de los negociantes de la guerra.
La joya de la corona en este artículo es la defensa a las comunidades de paz. Oliphant afirma que son “impulsadas solamente por el hartazgo local con respecto a los diversos combatientes, éstas prohíben todas las armas en sus fronteras y se las ingenian para tener una precaria existencia con la ayuda de organizaciones no gubernamentales”.
A los desinformantes de Oliphant les faltó añadir las explicaciones sobre la presencia armada de alias Macho rusio en el casco urbano de San José de Apartadó, quien se enfrentó al Ejército y utilizó a su hija como escudo humano en febrero de este año: El jefe de las milicias de las Farc en la zona, estaba armado en un sector que, según el columnista, prohibe todas las armas en su frontera. También olvidaron contarle que hace pocas semanas, desde las casas del casco urbano de San José de Apartadó, la estación de policía fue atacada durante varias horas: entonces, si la comunidad prohibe el armamento, ¿de dónde salieron la munición y los fusiles para atacar a las fuerzas del Estado?
Sigamos de cacería: el artículo señala que “los frutos de la política estadounidense a través de dos gobiernos en los últimos cinco años han sido muerte, drogas y opresión”. De manera conveniente, saca de esas cuentas el tiempo de la Zona de distensión que el gobierno Pastrana les entregó a las Farc, periodo en el cual los colombianos si vivimos la muerte, las drogas y la opresión al punto de estar secuestrados, cortesía de los narcoterroristas, en nuestras propias ciudades. Simples detalles de profundización.
De otro lado, para Oliphant, las áreas que fueron recuperadas por el Estado y que pertenecieron por décadas a la guerrilla, son simples aldeas que acaban de ser “pacificadas” (las comillas son del articulista): desconoce, de plano, varias zonas del país en que esa pacificación ha representado el regreso de miles de campesinos a sus tierras, como Yacopí y La Palma en Cundinamarca; como Cocuy en Boyacá y como San Carlos y San Luis en Antioquia, entre otros: allí los campesinos están cultivando la tierra, trabajando en sus parcelas y recuperando el terreno que les fue arrebatado a la fuerza por el narcoterrorismo.
Posteriormente, el mismo artículo presenta, posiblemente de manera ingenua, las fuentes que le suministraron la desinformación de la que se ufana el columnista: “los guías son curtidos defensores de los derechos humanos, provenientes de dependencias no gubernamentales”: sin giros semánticos: El conflicto colombiano es un buen negocio para las ONGs que sueñan, añoran y luchan porque Colombia sea el caos asesino en donde reina la carnicería; como tal escenario es de menor intensidad al que ellos presentan, recurren a la manipulación mediática para sobredimensionar los problemas y así obtener la vitrina que les permita recibir unos cuantos dólares.
Pero siguen las falacias: Oliphant indica que las versiones oficiales tienen “métrica”, porque según él y sus convenientes desinformantes, “los secuestros han bajado en 52 por ciento. El cultivo de amapola fue reducido en 52 por ciento, en tanto que la producción de coca en sí ha bajado en un tercio en los últimos tres años”. Ciertamente buscar las cifras le habría exigido un mayor esfuerzo, pero se hubiera encontrado con que la tal métrica solo funciona en las mentes febriles de sus fuentes: Las cifras oficiales indican que el secuestro se redujo en un 62%, lo que de plano rompe con el planteamiento de Oliphant. Las otras cifras tampoco salen bien libradas: por ejemplo, los cultivos de amapola, de acuerdo a las observaciones de la ONU, se redujeron en un 52%. Le faltó explicar que ese porcentaje se basa en las observaciones satelitales en las cuales se apoyan las estrategias de erradicación, lo que no significa que el cultivo no se traslade a otras regiones del país.
Lo cierto es que la campaña de desprestigio que quieren mantener algunos en Estados Unidos solo ofrece una visión del conflicto que los escuderos de la campaña no se toman la molestia de investigar y contrastar.
NOTA DE LA DIRECCIÓN: Si quiere pronunciarse sobre esta columna, la dirección del correo electrónico es : oliphant@globe.com

lunes, agosto 15, 2005

¡Que decepción!

El ofrecimiento de la embajada de Colombia en Canadá a Roberto Posada García-Peña evidencia el manejo clientelista que le da el gobierno Uribe al tema diplomático.
No era justificable en su momento el nombramiento de Horacio Serpa como embajador ante la OEA. Fue inexplicable la elección de Claudia Rodríguez de Castellanos en la misión en Brasil, por sus inexistentes conocimientos en la materia. Puede tener algunos visos estratégicos el envío de Andrés Pastrana a la representación de Colombia en Estados Unidos. Pero la oferta al posible embajador D’artagnan es incomprensible: el escudero mediático de Samper, en cuyas columnas defendió lo indefendible; el buena vida que ha cocinado sus relaciones con sus conocimientos culinarios, no presenta mayores créditos para asumir esa responsabilidad y si genera muchas dudas y controversia, porque el síndrome del elefante ronda también al mosquetero samperista.
A esto se suma la permanencia de Salvador Arana en la embajada de Chile, cuando en Colombia está siendo investigado por su presunta participación, cuando se desempeñaba como gobernador de Sucre, en el asesinato del alcalde de El Roble, Eduardo Díaz.
Pero estos casos solo confirman un hecho: el desprecio que siente el Presidente por las misiones en el exterior y, en especial, por la carrera diplomática colombiana. Desde el comienzo del periodo el asunto ha estado en la mira de Uribe: la eliminación de un número importante de embajadas, entre ellas varias en Europa, fue una de las primeras acciones de Álvaro Uribe Vélez como Presidente. En ese tiempo los argumentos para oponerse a la medida demostraron que el ahorro que pretendía el gobierno era insignificante frente a las pérdidas por el abandono de sus ciudadanos en el exterior y de algunos temas comerciales vitales para un país que intenta incorporarse y competir en el marco de la globalización.
Recientemente la crisis de los generales, que terminó con el llamado a calificar servicios de cuatro de los oficiales más antiguos del Ejército, fue motivada entre otros factores, por la decisión del gobierno de eliminar varias agregadurías militares.
Son situaciones que aisladas no muestran mayor cosa; pero unidas ratifican un desprecio considerable por un sector gubernamental de enorme sensibilidad como es la representación de Colombia en el exterior.
No son gratuitas las difíciles relaciones que tiene el gobierno con importantes sectores internacionales: al asunto de la Unión Europea y el manejo de las Organizaciones No Gubernamentales se unen los conflictos recurrentes con el incendiario Chávez en Venezuela y ahora con el gobierno ecuatoriano.
Todo esto ocurre ante la impotencia de la canciller Carolina Barco, quien ha tenido que lidiar con las salidas en falso ante los micrófonos de altos funcionarios del gobierno, incluido el Vicepresidente, y además con el tratamiento de segunda que recibe el sector diplomático.
Es grave el manejo que le da el gobierno Uribe a sus representaciones en el exterior, pues uno de los aspectos más complejos que posee un Estado es el de la diplomacia y sus relaciones con otras naciones: la carrera diplomática no es un invento, ni una moda, sino que responde a una compleja estructura que integra formación y experiencia para asumir semejante responsabilidad. Estados Unidos, por ejemplo, maneja una férrea carrera y los embajadores, aunque por razones obvias representan al gobierno de turno, son elegidos después de años de experiencia en consulados, secretarías y otros cargos de menor jerarquía en las representaciones estadounidenses en el exterior.
Es imperiosa la necesidad de un viraje en el manejo del actual gobierno a la carrera diplomática; se hace urgente además, una seria revisión de la importancia y prioridad que se le da a la representación de Colombia en el exterior por parte del Presidente y de sus asesores, pues la mediocridad, la falta de calidades, la inexperiencia y la ignorancia pueden ocasionar un grave desgaste en la imagen del país y en la capacidad de maniobra que tiene el Estado en el concierto internacional.