miércoles, septiembre 14, 2005

¿Qué pasa con la seguridad en Florencia ?

El secuestro de un avión era, generalmente, un asunto de gravedad en el que se temía siempre por la vida de los ocupantes del aparato. Después del 11 de septiembre, este delito impacta más profundamente a la sociedad, pues no se saben, a ciencia cierta, las intenciones de los secuestradores.
El lunes pasado, un paralítico y su hijo secuestraron el avión de Aires que cubría la ruta Florencia – Neiva – Bogotá. La razón del secuestro: que el Consejo de Estado le negó al secuestrador una indemnización por la invalidez, pues presentó la reclamación cuando ya hacía mucho tiempo habían prescrito los términos.
En Colombia el secuestro de aeronaves de cobertura regional se incrementó en los últimos años: en septiembre de 2000, un avión de Aires fue desviado por el guerrillero Arnobio Ramos, quien desvió e hizo aterrizar la aeronave en San Vicente del Caguán.
El 12 de abril de 2002, el ELN secuestró un avión de Avianca cuando cubría la ruta Bucaramanga – Bogotá; lo hizo aterrizar y retuvo a todos los ocupantes. En enero de 2001, Carlos Salazar, un guerrillero de las Farc secuestró un avión de Satena en San Vicente del Caguán y obligó a la tripulación a aterrizar en Bogotá. De igual forma, el 20 de febrero de 2002 las Farc secuestraron un avión de Aires que despegó de Florencia y lo obligaron a aterrizar en una carretera del Huila. En el avión viajaba el congresista Jorge Eduardo Gechem, quien aún permanece secuestrado por el grupo narcoterrorista y está en la lista de canjeables.
Sin embargo, cinco secuestros de aeronaves en un lustro, constituyen un fuerte llamado de atención sobre la seguridad en los terminales aéreos del país, en especial en los aeródromos regionales, pues tres de los incidentes se han producido en el aeropuerto Gustavo Artunduaga de Florencia, Caquetá, y en los aviones de la misma aerolínea.
¿Qué está pasando en el aeropuerto de Florencia? Al hacer esta pregunta, las autoridades se apresuraron a culpar a la empresa de vigilancia privada que tiene la responsabilidad del primer anillo de seguridad en el terminal aéreo de la capital del Caquetá. Lo preocupante es que un individuo pueda burlar todas las medidas de seguridad, ingresar dos granadas de fragmentación y no ser detectado ni por las autoridades ni por los vigilantes privados.
El comunicado de la Presidencia de la República pide que la Aerocivil investigue el asunto, haciendo énfasis en la empresa de vigilancia del Gustavo Artunduaga: nada más fácil que culpar a un contratista por las fallas de todo un sistema de seguridad.
¿La Aerocivil si supervisa la vigilancia en los aeropuertos? Es que tres enormes fallas de seguridad ya no son casualidad: son indicadores de una falla estructural del dispositivo y ponen de manifiesto la desidia para ejercer controles efectivos en tierra.
No se puede ocultar: el director de la Aeronáutica Civil, Fernando Sanclemente, puede salir ante los medios y asumir la responsabilidad, pero lo cierto es que su gestión es un completo fracaso: un secuestro, la crisis y fallas de West Caribean, dos accidentes de aviones privados (el último ocurrió en el Olaya Herrera de Medellín mientras el país estaba pendiente del secuestro del avión de Aires) son motivos suficientes para que dé un paso al costado e impulse con su salida una seria revisión a todo el sistema aeronáutico del país.
Pero también hay una coincidencia molesta: tres de los cinco incidentes han ocurrido en aviones de la misma empresa. Según los protocolos internacionales de seguridad aérea, las compañías deben tener participación en las medidas de seguridad que se toman para la protección de sus vuelos: por ejemplo, el Gobierno de Estados Unidos exige a las aerolíneas internacionales llevar oficiales armados de la policía en sus vuelos, además de otras medidas como mayor seguridad en tierra y el refuerzo de puertas blindadas.
Lo evidente es que Aires ha sido negligente en materia de seguridad en tierra, posiblemente por ahorrarse unos pesos a costa de la vida y de la seguridad de los usuarios. En este sentido, Aires también debe responder por estas situaciones repetidas que por ahora y por fortuna, han salido bien, pero que pueden ser motivadoras para algún cabecilla oligarca que quiera causar un gran impacto terrorista en la nación.

Información relacionada: EEUU quita responsabilidad antiterrorista a aerolíneas.

3 comentarios:

COMENTARIOS DE USUARIOS dijo...

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El usuario anónimo dijo...
Espeluznantes las consideraciones acerca de la seguridad en aeropuertos,otras no menos aterradoras serian:

La facilidad de un ciudadano comun para conseguir ese tipo de armas


La cultura del terrorismo; es tan usual recurrir a el para exigir un derecho ,o como medio delictivo de persuacion y chantaje.

La relativa facilidad de asociarse para cometer un delito tan gerave.

La irresponsabilidad de quienes velan por la seguridad publica.

Queda demostrada la vulnerabilidad que tenemos ante acometidas terroristas.

septiembre 14, 2005 7:16 AM


Atrabilioso dijo...
NOTA DE LA DIRECCIÓN PARA ANÓNIMO:
Efectivamente, al margen del asunto puntual de los aeropuertos, las consideraciones que usted hace son fundamentales para este debate: conseguir armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, la naciente cultura del terrorismo y la negligencia en el cumplimiento de sus tareas de funcionarios y empleados de empresas privadas.
Las acciones terroristas son imponderables, porque el accionante decide modo, tiempo y lugar para cometer su crimen. Sin embargo, el aeropuerto de Florencia tiene CINCO filtros de seguridad:(de afuera hacia dentro): Ejército, Policía, Policía Aeroportuaria, DAS y Americavig (la empresa de vigilancia encargada del último anillo de seguridad). ¿Cómo pasar dos granadas sin ser detectado?
Gracias por sus comentarios.

septiembre 14, 2005 8:20 AM


vopa dijo...
Cordial saludo:
Me estremece el hecho de que un hombre con tan evidentes limitaciones de todo orden pueda idear un plan tan rustico para secuestrar un avion y que lo logre. Lo que uno se pregunta es que hubiera pasado si ese hombre trastornado hubiera, no querido secuestrar el avion, sino inmolarse, pues buenas razones desde su angustiosa situacion sì tenìa. Tambien se preguanta uno como es posible que la policia o los organismos de seguridad del Estado no se encuentren involucrados en la vigilancia de un aeropuerto enclavado en una zona de delicado orden publico y con tantos antecedentes de secuestros. Me parece que el juicio de responsabilidades debe empezar por la Aeronautica y de ahi hacia arriba.
Aprovecho para saludarlo, acusar recibo de su mensaje y decirle que lo leimos con toda atencion. Supongo que ya leyò el escrito en Cambio. Lo que si quisiera advertir es que esto no es para nada una coincidencia.

septiembre 14, 2005 12:20 PM


Atrabilioso dijo...
NOTA DE LA DIRECCIÓN A VOPA:
Estamos de acuerdo. Aquí se deben establecer responsabilidades de todos los organismos que están vinculados con la seguridad de los aeropuertos, especialmente con quienes tienen la obligación de diseñar y supervisar los dispositivos.
En cuanto a su mensaje sobre Cambio, le pido por favor que me explique el tema de la no coincidencia, pues francamente me perdí. Hoy estoy más duro de entendimiento que de costumbre.
Un abrazo.

septiembre 14, 2005 12:24 PM


vopa dijo...
Jaime:
Me referìa a que no puede ser coincidencia que en tan poco tiempo practiamente todos los medios importantes hdel pais, a travès de columistas y articulistas,hayan salido a criticar en forma tan dura la blogosfera. No le parece?

septiembre 14, 2005 12:34 PM


Atrabilioso dijo...
NOTA DE LA DIRECCIÓN A VOPA:
El asunto queda para las interpretaciones. Le daré la mía: cuando un hecho, en esta caso un fenómeno, adquiere visibilidad, los medios fijan su mirada en ese hecho e intentan explicarlo y generalmente al no entenderlo, por incapacidad o ignorancia, entran a descalificarlo. Yo creo que lo importante es leer con cuidado los mensajes, quitarles el ruido de las descalificaciones, y reflexionar para corregir los grandes errores que cometemos, las fallas en que incurrimos y las debilidades que tenemos, pues solo así se podrá fortalecer el asunto.
Gracias por sus comentarios.

septiembre 14, 2005 3:24 PM


maria teresa dijo...
En este tema del terrorismo me parece inevitable el tener que sacar extrema paciencia de donde no se tiene, por parte de la ciudadania y de las autoridades y personal encargado de defensa. Porque asi como hay crimen organizado y delincuencia comun que usa metodos similares pero menos sofisticado, asi tambien parece que hay terrorismo organizado y aquellos que ahora con los ejemplos esos usan el terror para cumplir cualquier capricho o proposito que no vienen de la mafia terrorista oficial.

Es inevitable la perdida de libertades, es inevitable el gasto en este sector (equipos y personal), y quizas deberian dividirse la responsabilidad entre sectores especificos y sectores que cruzen informacion entre si. Como tambien la poblacion debe exigir YA que se monitoree y coopere internacionalmente en lo del terrorismo para que se cojan a las cabecillas de esa mafia que de todas formas estara exportando sus semillas. Un ejemplo lo vemos en este caso del avion y que es herencia de lo hasta ahora visto en secuestro de aviones.

El unico problema con las capturas masivas, como con todas las redadas en areas sospechosas, es que si hay desobediencia (caso de Inglaterra y el brasilero) pueden terminar en muertos o las carceles llenas y su consiguiento atadura de personal. Pero estas ayudan en cojer delincuentes de otro tipo.

La seguridad me parece hoy en dia un asunto con el que no podemos jugar. Aunque nos limiten libertades.

septiembre 14, 2005 10:22 PM


Atrabilioso dijo...
NOTA DE LA DIRECCIÓN A MARY T:
Usted tiene toda la razón. Es más: quiero destacar su idea sobre la paciencia que debemos tener los ciudadanos. El Director de la Aerocivil mostró el gran número de quejas que se presentan a diario por las requisas en los diferentes aeropuertos. Supongo que con estos hechos, los remitentes sentirán vergûenza y guardarán prudente silencio.
Yo, como usted, estoy dispuesto a sacrificar muchas de mis libertades con tal de dejarle a mi hija y a mis nietos un mundo más seguro. Porque, su afirmación final es contuntende: el tema de la seguridad es muy serio y no se puede dejar al garete.
Gracias por sus comentarios.

septiembre 14, 2005 10:58 PM


El usuario anónimo dijo...
ATRABILIOSO Y MARIA T.

Al regresar de vacaciones,utilizamos el congestionado aeropuerto de Atlanta ,ahi me convenci una vez mas, de lo practicos y descomplicados de los viajeros actuales; ante la amenaza del terrorismo y las fastidiosas "revisiones" personales, ya todo el mundo viaja de shorts y sandalias, no se oyen quejas,no hace ni falta repetir la orden, todos nos quitamos las sandalias y las pasamos por el escaner, vale mucho la seguridad.

septiembre 15, 2005 12:28 PM


Atrabilioso dijo...
NOTA DE LA DIRECCIÓN AL ANÓNIMO:
Su ejemplo es perfectamente válido sobre la conciencia de los ciudadanos en cuanto a la seguridad. Yo veo gente que se molesta porque al entrar a un centro comercial, su vehículo es revisado detalladamente. Olvidan ellos que el terrorismo tiene en los carros-bomba una de sus máximas expresiones y que es necesario tener toda la paciencia y colaborar con todas las medidas de seguridad que se toman. Su ejemplo muestra el compromiso de una sociedad con su seguridad... el mio comprueba que seguimos siendo indolentes.
Gracias por sus comentarios.

septiembre 15, 2005 3:25 PM

Anónimo dijo...

¿DERECHO O JUSTICIA? HE AHÍ EL DILEMA


A mi me perdonan todas esas personas a quienes les parezca aquí un “romántico” (por no decir más bien ingenuo, iluso o si se quiere “M.F.T.”) también a las que me les muestre “izquierdoso” (léase, izquierdista, y no es que considere esto último un pecado, pero reconozco no haber evolucionado hasta allá) y por supuesto que no podría dejar por fuera de esta disculpa anticipada a las que gustan rasgarse las vestiduras y pontificar en nombre del “régimen legal” (el cual por supuesto no es lo mismo que el Estado Social de Derecho) pero cuando uno ha pasado por una facultad de derecho y NO sólo (o exclusivamente!) por haber sido la única facultad en la que contó con luz verde la solicitud de admisión, ora la que escogió el papá, o bien porque de chiquito se haya sido el más “alegón” de la casa, reitero que cuando no es únicamente por cosas como esas sino que hay algo más de fondo, como un verdadero amor por la profesión, bajo tan “excepcional” situación al conocerse los “Mandamientos del abogado”, dejados para la posteridad por el maestro uruguayo Eduardo J. Couture, no pueden dejarse de ver menos que el juramento hipocrático para los médicos, aunque no cuenten aquellos con la solemnidad de éste y de ahí que deba mirárseles así motu proprio.

Precisamente el cuarto de esos mandamientos reza: “LUCHA. Tu deber es luchar por el Derecho, pero el día en que encuentres en conflicto el Derecho con la Justicia, LUCHA POR LA JUSTICIA”.

Esa frase no he podido apartarla de mí desde la semana pasada cuando tuvo ocurrencia la toma del avión de Aires por parte del minusválido Porfirio Ramírez Aldana asistido por su hijo Businhauer Ramírez Reynoso y máxime a medida que conocía yo los detalles que trascendían en relación con ese sonado caso. Obviamente como muchos –por no decir la mayoría- de los colombianos e incluso de algunos de los propios pasajeros del avión en la ocasión de marras, no me puede ser indiferente la motivación, o el “móvil” (como dirían los penalistas puestos de moda con este suceso) que tuvo Porfirio Ramírez para llevar a cabo tal acto, y como quiera que sería hipócrita de mi parte negar que hasta conmiseración han despertado en mí, no dejé de preguntarme por qué no habrá llamado él la atención de otra forma, y hasta me atreví a hacer el ejercicio mental de conjeturar varios supuestos hipotéticos a los que pudo recurrir ese campesino en aras de exponer la desesperada pretensión de indemnización por el daño en su integridad física sufrido durante un allanamiento policial por allá en 1991. Por ejemplo –pensé– preferible hubiera sido que se dirigiera hasta la parte más alta de algún céntrico edificio de la capital del Caquetá para suponer que se iba a lanzar con miras a captar la atención de sus demandas, al fin y al cabo no se podía haber visto “empapelado” por una “tentativa de suicidio” pues no está tipificada en el Código Penal, pero recordé que en su condición de parapléjico era difícil, por no decir imposible, ganar una ventana y empezar a amagar con lanzarse al vacío, ni tampoco haber contado para eso con la necesaria ayuda de su hijo Businhauer por más leal que éste sea, o mejor dicho, precisamente por esto. Mas aún, de adentrarse en tan descabellado acto lo máximo que hubiera podido obtener no sería otra cosa que la divulgación en alguna emisora local y con ello que recibiera atención de la respectiva secretaría de salud, pero en el servicio de siquiatría.

También recordé que casi a la orden del día están las tomas (de indígenas, campesinos, sindicalistas, madres cabeza de familia, desplazados...) a sedes gubernamentales y no gubernamentales, todas las cuales suelen solucionarse pacíficamente y sin judicializaciones para sus protagonistas quienes -antes bien- les ponen fin obteniendo al menos promesas de soluciones, y cuando uno se pregunta si no le pasó por la cabeza esta la alternativa a Porfirio Ramírez Aldana, la respuesta, por lo visto es que sí, al punto que por verla viable creyó llevarla a cabo, solo que esa misma ingenuidad o ignorancia latente en él que otrora lo llevó a dejar prescribir los términos para promover la correspondiente acción ante el contencioso-administrativo a raíz de las causas de su minusvalía, no le permitió esta vez discernir la diferencia entre la toma de una sede y la de un avión; es más, no es absurdo pensar que en su mentalidad y condiciones encontrara más sano lo segundo en la medida que no tendría que esperar a sus pretendidos interlocutores sino que podía dirigirse hacia ellos, o más exactamente, hacía él, porque recuérdese que era el Presidente de la República, particular que de manera tácita se ha asumido (acaso por el inconsciente colectivo?) como un “agravante” por irreverente ante la cabeza visible del Estado (al mejor estilo de la guerrilla, pues!) pero recuérdese que la guerrilla lo último que querría sería tener por interlocutor al Presidente Uribe. No así un campesino que a través de los tan divulgados consejos comunales televisados habrá visto a Uribe “untándose de patria” y de otros campesinos, y de quien muy seguramente habrá escuchado que al fin y al cabo se caracteriza porque -como en su caso- también encontró motivos para emprender su propia cruzada a raíz de una dolorosa experiencia personal. Por eso me da grima que el Estado (o el “Sistema” como dirían otros) se haya escudado en dicha ignorancia de este pobre hombre del campo para negarle previamente una justa indemnización pero en cambio no le permita ampararse en ella a la hora de aplicarle “todo el peso de la ley”, a pesar de haberlo empujado a hacer lo que hizo.

En cuanto al empleo de granadas de guerra, así a muchos les pueda parecer “la prueba reina” de que se está ante un “terrorista”, quienes así piensan olvidan que dichos artefactos bélicos se encuentran –aún sin buscarlos– a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional, por igual en ciudades que en campos, en casas o a la intemperie, y no sólo en manos de los “actores armados del conflicto”, sino inclusive hasta al alcance de los niños como improvisados “juguetes”.

A pesar de todo lo anterior, en el colmo de males para Porfirio Ramírez Aldana, ahora surge la posible petición de extradición en su contra por parte de Estados Unidos debido al detalle de encontrarse dos ciudadanos de esa nacionalidad en la aeronave de Aires, solicitud que –de formalizarse– dependerá de la discrecionalidad del Presidente, sí, la misma facultad que ya mostró él cuando de “suspenderla condicionalmente” a personajes como Salvatore Mancuso se trató, pero que frente a un caso como el de Porfirio Ramírez no tiene por que extrañar que al contrario la apruebe nuestro primer mandatario y no –per se– por tratarse de Uribe, como tampoco porque los potenciales extraditables que menciono –en lo que a poder de cualquier índole se refiere– se ubiquen en extremos distintos, sino ante todo por lo que uno y otro representan para este y cualquier otro gobierno: El primero, es decir, el paramilitar, la cara buena del Estado magnánimo que tiende la mano a los grupos al margen de la ley para que se desmovilicen; el otro, en cambio, la cara fea, la que menoscaba tan bien cuidada imagen descubriendo que ese mismo Estado –por la falla en el servicio de uno de sus agentes– puede dejar a un ciudadano del común, como usted o como yo, confinado a una silla de ruedas usando pañales de por vida y a punta de “leguleyadas” le deja ese caso como “parte sin novedad”. Y si a esta altura alguien me replica que por lo menos dichas “leguleyadas” no fueron por cuenta del Estado, sin embargo yo le preguntaría y dónde estuvo éste en esos momentos para evitarlas?

S.I.Atrabilioso dijo...

NOTA DE LA DIRECCIÓN AL ABOGADO ANÓNIMO:
Su exposición efectivamente muestra el dilema de esta situación. Recuerdo que en una clase, estudiando un caso que planteaba un dilema jurídico, un prestigioso abogado nos respondió:
"LA LEY ES LA LEY POR ABSURDA QUE PAREZCA".
Efectivamente este caso tiene tanto de largo como de ancho y no entro a analizarlo porque jamás terminaríamos el debate. Usted ha hecho un resumen ilustrado, perfectamente válido y razonable. Pero también está el imperio de la ley, la carencia de formación y orientación a los individuos que sufren una vulneración de sus derechos, la corrupción administrativa y otras situaciones que serían especulativas como el abuso de autoridad, la negligencia del Estado y su capacidad para enmarañar los hechos hasta hacerlos prescribir.
Sin embargo, también dentro del terreno especulativo, queda en el ambiente una pregunta: ¿porqué aplazó tanto la consulta del caso con un abogado? Se sabe que él contrató a un jurista para que adelantara las reclamaciones pertinentes pero ya era demasiado tarde. En el análisis de este caso podríamos llegar a la responsabilidad social por la ignorancia de un individuo, a la culpabilidad de todos los asociados del Estado en la decisión que tomó el señor Ramírez, pero lo cierto es que si una persona desesperada opta por las vías de hecho, y esto se permitiese, pues no tendríamos aeropuertos sino bases del Comando de Operaciones Especiales de la FAC en todo el país, esperando el secuestro diario de una nave.
Su posición no solo es razonable, sino que está alejada totalmente de ideologías, y se ubica en el terreno de la responsabilidad y de la ética social y ciudadana.
Su exposición llega al punto básico: la motivación de la acción, pero nuestra justicia no creo que llegue a la evolución de contemplar estos pormenores.
En cuanto a la solicitud de extradición, hay una situación oculta en esto: los dos ciudadanos norteamericanos que viajaban en el avión secuestrado eran funcionarios de DynCorp y por lo tanto, contratistas del gobierno norteamericano... por eso la eficiencia para pedir la extradición de un hombre que cometió el error de planear el secuestro y el desvío de aeronave para reclamar 14 millones de pesos.
Finalmente, sería interesante saber: ¿de dónde sacó el dinero para pagar DOS PASAJES REDONDOS Florencia - Bogotá -Florencia? Si el señor estaba tan desesperado, y no tenía dinero ni para comer como han dicho, ¿cómo es posible que nadie en su familia se sorprendiera por la inversión de casi un millón de pesos en pasajes?
Muchas gracias por comentarnos su posición, la que estoy seguro comparten muchos colombianos y otros más, cuando pensamos en el hecho, sentimos el mismo dilema que usted plantea.